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2010: el año de la ciberguerra

David Cuen David Cuen | 2010-12-22, 8:37

Teclado de computadora portátil

El 2010 nos dejó una guerra de una naturaleza diferente, una cuyo campo de batalla fueron los circuitos y los bytes.

El año que termina trajo consigo las primeras ciberguerras, batallas por controlar al enemigo a través de una nueva arma: la tecnología informática.

Primero fue Stuxnet -el virus múltiple destinado a atacar fábricas-, más tarde la lucha por la regulación de internet entre los "hacktivistas", los "hackers patrióticos" y las empresas de la red.

Y, cual espectadores, los internautas fuimos testigos de una nueva pugna que parace haber llegado para quedarse.

Hay quienes piensan que hablar de una guerra es una exageración, un invento mediático por atraer la atención. Quizá piensen así por el tremendo peso que los seres humanos damos a esas seis letras.

Según el diccionario, la palabra guerra proviene de la lengua germánica, específicamente del término werra que se traduce como pelea o discordia.

Entre sus múltiples acepciones el castellano se encuentran: "Desaveniencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias", "pugna", "lucha o combate, aunque sea en sentido moral", "oposición de una cosa a otra".

Cualquiera de dichas definiciones sirve para justificar el uso de la palabra guerra en el contexto de la batalla informática. Stuxnet pudo significar el enfrentamiento entre dos potencias, y los ataques de Anonymous representan, sin duda, un combate "aunque sea en sentido moral".

Lo que ocurre es que llegamos a un nuevo campo de batalla, uno que no cuenta con reglas, que presenta giros inesperados y que está en constante evolución. Uno que apenas se va moldeando.

Stuxnet es un gusano malicioso compuesto por diferentes códigos con el objetivo de sortear distintos obstáculos y atacar varios objetivos antes de llegar a su destino final: boicotear plantas industriales como fábricas, o instalaciones para enriquecer uranio.

Stuxnet se salta a internet y se esparce a través de memorias USB u otros medios extraíbles. Por ello el Departamento de Defensa de EE.UU. habría ordenado que se prohibieran dichos medios en las computadoras de su red.

Las posibilidades que Stuxnet abre son muy peligrosas. Irán reconoció que el gusano se infiltró a sus instalaciones, aunque no causó mayor daño. Los especialistas en seguridad creen que su lanzamiento fue apurado y que si se hubiera incubado durante más tiempo las potenciales consecuencias habrían sido catastróficas.

La batalla de WikiLeaks, por su parte, representa un combate completamente distinto.

Se trata de una guerra de activismo, de una lucha de guerrillas en la que por una parte hay potencias (PayPal, Visa, Amazon, Mastercard) que niegan un servicio en la red alegando violaciones a sus reglas, y por otro, un grupo de "defensores de la libertad de internet" agrupados bajo el manto de Anonymous, una organización de "hacktivistas". Súmele "hackers patrioticos" que atacan a su vez a los hacktivistas y a WikiLeaks, y el conflicto está servido.

Esta otra guerra pone de manifiesto lo que algunos internautas están dispuestos a hacer con tal de mostrar su inconformidad ante lo que consideran acciones despropocionadas de algunas empresas y que interpretan como un atentado a la libertad de internet.

En dicha pugna no hay reglas, todo se vale. El fin parece justificar los medios.

Por ahora los hacktivistas y sus contrapartes lograron tirar durante horas sitios en internet, pero la interrogante es ¿qué más podrían lograr si los ataques coordinados continuaran y fueran llevados a un nuevo nivel? ¿hasta dónde se puede regular y hastá dónde se puede batallar en la red?

Parece claro que las companías y algunos gobiernos están dispuestos a hacer lo que sea necesario para que sus términos y condiciones sean respetados. Pero también parece cierto que los activistas están dispuestos a defender sus ideales atacando cuantas veces sea necesario.

Quizá, como sugirió Michael Chertoff, ex director del Departamento de Seguridad Interior de EE.UU., lo que se necesitará en el futuro es una Convención de Ginebra para internet. Una especie de pacto de caballeros que supervise las batallas cibernéticas porque estas parece que seguirán entre nosotros por un buen tiempo.

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ComentariosAñada su comentario

  • 1. A las 06:27 PM del 22 Dic 2010, Eduardo Escribió:

    Solo si todos podemos manejar el Diseño Digital podremos comprender mejor las dificultades--e incluso repararlas--tomando primero el Ordenador como un Objeto a ser Modelizado y trabajado en todos sus aspectos con lenguajes visuales y Orientados a objetos y despues la Red Mundial tambien como un Objeto en las mismas condiciones y no tantas variables sueltas sino integradas en sinergia--empatía y sintonía como quien crea en el mundo análogo--A todo esto sumado una comprensión de Lógica--Matemática--Geometría--Topología y Visual OOP (Programación Orientada a Objetos Visual)--¡¡A trabajar pues!!--

  • 2. A las 08:04 PM del 22 Dic 2010, Jorge Escribió:

    No coincido, no son las primeras ciberguerras. Hay que recordar el caso de Estonia, entre abril y mayo de 2007, cuando un feroz ataque puso en jaque diversos sitios y sistemas útiles a la economía de Estonia, a tal punto que se vio en la necesidad de solicitar ayuda a la OTAN.

  • 3. A las 10:12 AM del 23 Dic 2010, Mendaro Gregory Escribió:

    Estimado David Cuen

    Aunque el tema actual es el de la Ciberguerra yo realmente quisiera proponerle a usted un tema y gestión sobre la Ciberpaz o el Ciberconocimiento, a pesar de que mis muy pocos conocimientos informáticos los adquiero releyendo su Blog y metiendo los dedos, muchas veces en la parte del teclado que no debo.

    Por favor, le ruego que usted me escriba a mí correo en una oportunidad que tenga dentro de su agenda, para que yo pueda, por esa vía directa y privada, someter a su consideración un tema que aunque es más que general, universal y en el cual yo trato de poner mí grano de arena.

    ¿Será esto posible o será mucho pedir?

    Le saluda.

    Mendaro Gregory.

  • 4. A las 11:02 AM del 23 Dic 2010, David Cuen Author Profile Page Escribió:

    Hola Jorge,

    Gracias por tu comentario y por llamar la atención sobre el tema de Estonia que, sin duda, merece su lugar en la historia de los ciberataques.
    Es muy difícil marcar el inicio de hechos que no tienen un principio y un fin, sino que están en constante movimiento. Ataques cibernéticos por parte de activistas, hackers de sombrero negro o efectuados por el crimen organizado se dan desde hace mucho tiempo.
    ¿Por qué entonces digo que este año trajó las primeras ciberguerras? Hay tres razones que me llevan a afirmarlo.
    La primera es que -a diferencia de otras batallas-, la guerra por WikiLeaks trajo consigo a dos bandos atacándose mutuamente por una causa y no sólo por el afán de tirar un sitio.
    La segunda es la escala global de estas guerras. Tanto en el caso de Stuxnet como en el del sitio de filtraciones, se trató de conflictos que involucraron a más de un país y que se diseminaron a varias partes del globo terráqueo.
    Finalmente, me parece que ambas situaciones traen consigo un nuevo ángulo. En lo que a WikiLeaks se refiere vimos por primera vez una batalla entre dos polos opuestos defendiendo sus ideales. En Stuxnet, el empleo de un gusano malicioso para dañar infraestructura no informática.
    Ambos ejemplos, creo, apuntan a batallas más complejas que podrían volverse cada vez más comunes.
    Por supuesto, puedo equivocame por lo que siempre agradezco la participación de lectores atentos como tú.
    Saludos

  • 5. A las 11:03 AM del 23 Dic 2010, David Cuen Author Profile Page Escribió:

    Gracias por el comentario. Será un gusto ponerme en contacto con usted.
    En cuanto termine el periodo navideño le escribo. Saludos

  • 6. A las 03:56 PM del 09 Ene 2011, josemazcorro Escribió:

    Muy interesante el comentario que hace sobre el ministro de defensa americano. Tengo la misma opinion... internet a crecido tanto y lo hemos llevado tan lejos que es necesario hacer acuerdos para renovar las intenciones al usar un red tan grande, tan potencial y que nos sirve de herramienta en muchas actividades de nuestra vida. Para mi es como si literalmente estuvieramos mudando la mitad de nuestras vidas a internet y al mundo digital y estuviera ansioso de participar en un acuerdo internacional no solo para garantizar la libertad en internet sino para verla crecer mas y mas... Ahora que si esto estuviese por ocurrir creo aue el acuerdo necesitaria nuestros mejores esfuerzos de llevar un mundo civilizado mas haya de los limites y los bordes de nuestras fronteras internacionales. En efecto es ya una civilizacion en internet una que tiene sus tendencias y reglas de juego aunque no estan escritas en ninguna parte y vemos como gobiernos y hackers se saltan las reglas morales con diversos fines. He escrito un poco sobre esto en mi propio ordenador, lo que yo llamo internet 3, pero espero su respuesta para estar dispuesto a hablar sobre esto. A primer entrada sugerirîa que si bien se han dado guerras la base de cualquier civilizacion son los acuerdos. Cual seria el primero en discutirse?

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