 |  Cumple
una tarea similar a la del E-3 para la Marina estadounidense. También posee un
domo rotativo que alberga el radar principal. Considerada “los ojos de la Marina”,
la última versión puede detectar y seguir hasta 2.000 blancos en forma simultánea.
Esa tarea es fundamental a la hora de defender un portaaviones, ya en
tanto se concentra en tareas ofensivas puede contar con los “ojos” de un E-2 para
protegerle la retaguardia.
Este avión de dos motores a turbohélice transporta
cinco tripulantes, dos pilotos y tres especialistas. Su cola, con cuatro superficies
verticales, fue diseñada para compensar el flujo del aire a través del domo.
Puede volar durante cinco horas sin necesidad de reabastecimiento de combustible,
con un alcance de 1.930 kilómetros a una altura de hasta 11.280 metros. |