Según Mandela, “la educación es el gran motor de desarrollo personal. Nosotros los africanos estábamos limitados por las oportunidades que se nos daba, pero no por lo que podíamos leer o pensar o soñar”.
Mandela asistió a una escuela de misioneros británicos, y según el periodista Benjamin Pogrund, el líder sudafricano es producto arquetípico de la educación misionera : “Esas escuelas solían tener una visión paternalista hacia la población negra, pero al mismo tiempo ofrecían una base muy sólida en disciplinas básicas como lectura, escritura y matemáticas, asi como en cultura inglesa, lo que resultaba en personas de pensamiento liberal y bastante tolerantes. Para mi, Mandela tiene muchos valores del típico gentleman liberal del siglo XIX”.
Escuche a Benjamin Pogrund (en inglés)
Luego de completar su educación con los misioneros británicos, Mandela viajó a Johanesburgo para estudiar abogacía. En 1952, abrió allí junto a Oliver Tambo el primer bufete de abogados negros. Fue en esa ciudad, en la miseria de los enormes townships o poblados negros, que se unió a la lucha por la liberación de la mayoría negra y al partido que un dia presidiría, el Congreso Nacional Africano, CNA.