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![]() Introducción Nací el 3 de noviembre de 1971 en la Ciudad de México, tengo un hijo de 10 años. Él nació el 13 de agosto de 1993, vivimos con mis padres, tengo 1 hermana, 1 hermano, 1 cuñado, 1 cuñada, 4 sobrinos.
Ellos son las personas más cercanas a mí y también las más queridas. En mi vida me han sucedido muchas cosas de manera circunstancial, algunos trabajos, amigos, viajes.
Una de mis mejores decisiones fue la de ser madre, mi hijo es una hermosa consecuencia de una relación sexual no protegida, pero él no llegó solo, también llegaron las responsabilidades, mantenerlo, educarlo, cuidarlo, criarlo y todo yo sola, él es el ser más maravilloso que me ha acompañado en estos últimos 10 años. Con él aprendí a amar la vida y aferrarme a los sueños y a las luchas compartidas, pero también en algún momento conocí el peor miedo y la angustia desde el 28 de abril del 2000 estos sentimientos son consecuencia de una relación sexual no protegida, ese día me entregaron mi diagnóstico de VIH positivo, en ese año tomé la decisión de hacerme una prueba de detección, creía que era mejor hacértela y recibir un resultado negativo y cuidarte en el futuro, no estaba preparada para recibir un resultado positivo pero, ¿quién lo está? Odio sentir miedo de dejar a mi hijo… y perderme a ese ser maravilloso que es y será. Sostenerme solo en este lazo afectivo es muy pesado, puede ser muy endeble para mí y una responsabilidad muy grande para él.
Afortunadamente están mis padres, mis hermanos y algunos amigos que a veces no me entienden pero siguen aquí. A tres años y medio de ese día … ¿en dónde estoy? O ¿cómo estoy? Aprendí que tener la información de cómo protegerte no es una vacuna contra el VIH u otras infecciones de transmisión sexual, que de nada sirve la información si no tomamos decisiones responsables y reconocemos que somos vulnerables. También aprendí que puedo cohabitar con un virus porque no tengo otra alternativa y que comparto una situación común con otros hombres y mujeres. Que amamos la vida, que nos cuidamos, que somos solidarios y que no queremos ser discriminados. ¿Cómo son mis días ahora? Soy activista trabajo en una organización de personas que vivimos con VIH/SIDA, soy la única mujer y soy la responsable de coordinar los servicios para mujeres. Mi futuro siempre es el segundo que sigue y estoy agradecida de poder contárselos como días transcurridos y vividos. |
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