Diario de viaje
Día 5
 
 
Día 5

 

Tortugas
Muchos habitantes de la región comen o venden los huevos de las tortugas que encuentran.
La humedad es tanta en la Estación de Biodiversidad Tiputini que en los laboratorios científicos tienen armarios con luces que evaporan las partículas de agua, en los que guardan todos los aparatos electrónicos para protegerlos. "Si dejas una cámara digital afuera un día, se arruina y no funciona más", nos advirtió Diego. Nosotros colocamos todo allí, por las dudas.

La lluvia también es común. Por la mañana nos despertó una copiosa precipitación y no pudimos seguir con nuestras entrevistas hasta que acabó varias horas después. O sea, mucho más tarde. Tengan en cuenta que el desayuno se sirve siempre a las 6:30. ¿Muy temprano, no?

Cuando se detuvo la lluvia seguimos sintiendo el típico sonido de la precipitación sobre los árboles y las plantas. Miramos otra vez por la ventana para corroborar si continuaba cayendo agua. Pero nada. Pensamos que estábamos locos, pero no era así. Diego nos aclaró que el agua que queda en la vegetación tarda unas tres horas en escurrirse. Por eso el ruido.

A propósito, el ecólogo colombiano nos contó que estaba trabajando en un proyecto interesantísimo. Mediante cámaras digitales distribuidas en la selva, a las que se adosó sensores de calor y movimiento, ha estado fotografiando a miles de animales terrestres en los últimos años. Su trabajo es financiado por Nacional Geographic.

Shawn MacCracken
Shawn MacCracken en plena tarea.
Nos mostró algunas imágenes, algunas de especies que muy pocos científicos han avistado, como paujiles (aves nocturnas), perros y gatos de la selva (este felino tiene manchas como las de los tigres), armadillos gigantes y enormes osos hormigueros (nos comentaron que las huellas de sus patas traseras son iguales a los de los bebés humanos).

Diego también trabaja con otros investigadores rescatando de las riberas huevos de tortuga, que los indígenas y otros habitantes de la región comen o venden en los mercados. En el último año han devuelto al río Tiputini 1.000 ejemplares. Pero antes a las tortugas se las midió, se les tomó muestras de sangre y tejido, y se las marcó con el fin de hacerles un seguimiento.

Por cierto, el negocio de especies es común en la zona. En la Estación nos relataron que una vez se ofreció por E-bay un gran escarabajo por el precio de US$120. También nos contaron que los lugareños suelen pescar con dinamita y veneno para obtener mucha mercadería en poco tiempo y aumentar sus ingresos rápidamente.

Les presento a los otros científicos que conocimos hoy: Shawn MacCracken, un estadounidense que estudia anfibios en la cuenca del Amazonas y compara su situación en ambientes más o menos afectados por las actividades humanas, y Andrés Link, un colombiano que analiza el comportamiento de los monos araña.

Shawn nos contó que por ejemplo las ranas se ven afectadas por la presencia de las petroleras, fundamentalmente porque la infraestructura desplaza al bosque tropical en el que se desarrollan.

Andrés Link
Andrés Link se especializa en comparar el comportamiento humano con el de los simios.
Andrés, por su parte, no estudia tanto los efectos adversos de la actividad humana, sino las similitudes entre el comportamiento de los simios y los seres humanos. Ha perseguido por la selva a numerosos monos araña para documentar cómo se construye el liderazgo dentro de los grupos y cómo miembros de bandas rivales se matan en guerras.

Nos explicó que tanto el surgimiento de los jefes como el respeto que inspiran se deben a una predisposición genética, algo que recuerda al racismo humano o a las dinastías de sangre azul.

Las batallas son por el control del territorio. Cuando los simios ven que el otro grupo es reducido, lo atacan sin piedad. Pero cuando se dan cuenta de que les puede hacer frente, no se atreven a lanzar una ofensiva. Díganme si esto no les hace acordar también a la conducta del hombre. Y no hay que retroceder mucho en la historia.
 
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