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Martes,
22.08.2000.
Kremlin busca chivo expiatorio

Cara a cara: Vladimir Putin y su ministro de Defensa,
Igor Sergeyev
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Escribe
el especialista en Rusia de la BBC, Stephen Dalziel.
La
declaración de un día de duelo nacional por los 118 muertos
del Kursk parece ser el primer paso dado por el presidente Vladimir Putin
que va de acuerdo con el sentir del pueblo ruso por la tragedia en el
mar de Barents.
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| La
prensa rusa arremetió contra la "pasividad e ineptitud"
del Kremlin |
Putin fue
criticado duramente por haber seguido de vacaciones luego de la noticia
del accidente del submarino nuclear el 12 de agosto, a sabiendas de que
la vida de la tripulación estaba en peligro.
La máxima autoridad rusa complicó aún más
las cosas cuando apareció vestido de sport frente a las cámaras
de televisión para expresar su preocupación por la suerte
de los marinos. El presidente recién volvió a su oficina
en Moscú el viernes 18.
En su apuesta por recuperar la confianza de la opinión pública,
Putin ganó el respaldo de los militares, quienes justificaron su
actitud.
El ministro de Defensa ruso, mariscal Igor Sergeyev, declaró que
Putin había seguido disfrutando de sus vacaciones a expreso pedido
suyo.
A partir de dichas palabras, Sergeyev se perfila como el chivo expiatorio
que cargará con la culpa por la forma en que el gobierno manejó
la crisis.
Es otra mancha para Sergeyev, quien recientemente protagonizó una
disputa con el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, general Anatoly
Kvashnin, sobre el futuro del cuerpo. En esta pugna, Vladimir Putin apoyó
la iniciativa de Kvashnin a favor de un ejército más pequeño
aunque más eficiente.
Ahora el desastre del Kursk puede reavivar la polémica y dar a
Putin la excusa perfecta para despedir a Sergeyev, haciéndole cargar
con la mayor parte de la responsabilidad por la ineptitud demostrada en
el rescate del submarino.
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| VÍNCULOS |
Bellona
(en inglés) |
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