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Escribe Adrián Fernández, enviado especial a Santiago
de Chile
Desde
un enorme cartel a pocos metros de La Moneda, un sonriente Joaquín
Lavín mira la casa de gobierno y propone "un cambio".
Un poco más allá, desde otro poster gigante, un Ricardo
Lagos, serio y de brazos cruzados, también tiene su mirada
puesta en la sede presidencial desde donde promete "crecer con igualdad".
Es parte de la infinita publicidad electoral que inunda las calles
de Santiago.
Uno de estos dos hombres, de acuerdo con las encuestas, será
el próximo presidente de Chile, aunque nadie está
muy convencido de que sea en la primera vuelta electoral de este
domingo.
Los chilenos, por su parte, parecen un poco cansados de tanta encuesta
y tanta publicidad. Y es que en esta campaña se batieron
récords en esas dos categorias.
Se realizaron 13 sondeos sobre intenciones de voto, es decir, algo
más de dos por mes, una cifra sin precedentes en la historia
electoral de Chile.
Asimismo, se gastaron, en conjunto, más de 60 millones de
dólares en publicidad. Por supuesto, algunos gastaron más
que otros, y en esto de los gastos también llevan la delantera
el candidato de la derechista Alianza por Chile, Joaquín
Lavín, y Ricardo Lagos de la oficialista Concertación.
Los otros cuatro postulantes a la presidencia --la comunista Gladys
Marín, el humanista Tomas Hirsh, el derechista Arturo Frei
Bolivar y la ecologista Sara Larrain-- llevaron adelante sus respectivas
campañas de forma casi artesanal.
Más interés fuera de fronteras
Y hablando de récords, también se dice que estas son
las elecciones chilenas con mayor cobertura internacional.
Ya estamos acreditados mas de 250 corresponsales extranjeros y la
Secretaría de Comunicaciones y Cultura del gobierno estima
que se duplicará el número de periodistas de otros
países que cubrió los comicios anteriores.
Mientras tanto, los chilenos se quejan por las calles clausuradas
a raíz de los actos políticos y hablan del campeonato
nacional de fútbol que ganó el sábado pasado
la Universidad de Chile.
Sólo se vivió el fervor popular político en
los multitudinarios cierres de campaña de Lagos y Lavín,
muy cerca de la Plaza Italia.
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