Se cree que Irak cuenta con un pequeño número de misiles
con un alcance de 640 kilómetros, que pueden golpear a Israel,
Arabia Saudita, Turquía, Irán y Kuwait.
También se cree que Bagdad tiene entre 15 y 80 misiles Scud
B y unos cuantos misiles al-Samoud, que pueden alcanzar Irán
o algún otro país vecino. El misil al-Abbas fue desarrollado
hace más de diez años, en base a los Scud, pero no está
claro si este armamento ha alcanzado la fase operacional.
Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos,
ninguno de estos misiles son muy efectivos para dispersar armamento
químico o biológico.
Irak no posee la capacidad para construir misiles de largo alcance
y requeriría de varios años y de la asistencia internacional
para lograrlo.