El misil interceptor utiliza pequeños cohetes abordo para maniobrar y alcanzar la ojiva enemiga, provocando su mutua destrucción. Está equipado con un rastreador infrarrojo de alta sensibilidad y es capaz de interceptar misiles que incursionan a velocidades supersónicas. Debe ser capaz de viajar a más de 420 metros por segundo, la posible velocidad de los proyectiles enemigos. El misil interceptor también debe poder operar en medio de altos niveles de radiación.

