Las bombas de racimo contienen un dispositivo que, al abrirse, libera
un gran número de pequeñas bombas. Estas sub-municiones causan diferentes
daños, como perforar vehículos blindados con su carga explosiva o alcanzar
y herir a la mayor cantidad de gente posible con sus fragmentos de metralla
o comenzar incendios.
Existe una gran controversia sobre las bombas de racimo. Para empezar,
son armas "de área", es decir, pueden cubrir una gran porción de territorio,
lo que puede causar daño indiscriminado.
Son también "tontas", lo cual significa que al no contar con mecanismos
de guía muy precisos, pueden errar el blanco.
Las bombas de racimo tienen un importante índice de error del 5%. Esto
implica que muchas sub-municiones pueden no explotar pero, al igual
que las minas terrestres, permanecen en el terreno como latas de bebidas
arrojadas a la calle para detonar años más tarde.
Se cree que hay miles de bombas de este tipo yaciendo en Kosovo.
Esta guía le permitirá averiguar cómo
funcionan las bombas de racimo.