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Viernes, 20.10.2000.
El
Partido Republicano

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El Partido
Republicano -conocido como el "Grand Old Party" o simplemente
el GOP- fue fundado alrededor de 1850, con el ingreso de miembros del
Partido Demócrata del norte y otros que se oponían al esclavismo en los
nuevos territorios del oeste de los Estados Unidos.
La
cuestión de los esclavos sacudió la vida política de los
Estados Unidos y catapultó a los republicanos de la nada hacia la Casa
Blanca cuando Abraham Lincoln ganó la presidencia en 1860.
La victoria para el norte y los republicanos en la guerra de secesión
cementó el poder del partido y solidificó el nuevo panorama político en
el que un sur todavía resentido se convirtió masivamente en demócrata.
Inicialmente el Partido Republicano fue muy radical en el apoyo a los
negros y su consecución de derechos civiles, pero más tarde moderó
su mensaje para mantenerse en el poder. Cinco republicanos ganaron en
las siete elecciones presidenciales que van de 1868 a 1892.
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| Abraham
Lincoln: el primer presidente republicano. |
A finales
de siglo, el crecimiento de la industria transformó Estados Unidos y el
republicanismo también modificó su ideología, ya que los grandes
negocios comenzaron a dominar el partido.
Además, a los republicanos se los asoció con las iglesias protestantes
y con grupos que se sentían amenazados ante las nuevas olas de inmigrantes
de Irlanda, Italia y, más adelante, Europa del Este.
En 1912 el éxito del Partido Progresista, liderado por el antiguo presidente
republicano Theodore Roosevelt, dividió el voto tradicional republicano.
El partido incluso llegó a quedar tercero en la carrera electoral presidencial,
ayudando a Woodrow Wilson a ganar la Casa Blanca para los demócratas.
Mientras que el progresismo acabó temprano como movimiento político, los
republicanos encontraron su nueva línea ideológica de la mano de los nuevos
hombres de negocios y la industria. Así, los republicanos llegaron a la
Casa Blanca en 1920 y no la abandonaron hasta 1932 con una clara política
pro-negocios.
La Gran Depresión -y la incapacidad del presidente Hoover de enfrentar
la crisis- fue lo que los demócratas necesitaron para colocar a Franklin
Delano Roosevelt en el poder.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el aislacionismo era la base de la
política exterior republicana. Sin embargo, el panorama de la posguerra
y el enemigo ruso convirtieron a los tradicionales aislacionistas en los
más fervientes defensores de una nueva teoría en Relaciones Exteriores:
el anticomunismo. Con esta carta el general Eisenhower ganó dos mandatos
consecutivos en la Casa Blanca, de 1952 a 1960.
Conservadurismo ascendente
Durante la década del sesenta el ala conservadora del partido,
que consiguió la nominación a la candidatura presidencial de Barry Goldswater
en 1964, comenzó a alejar a los liberales del partido.
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| El
escándalo Watergate protagonizado por Nixon no tuvo efectos
duraderos en el Partido Republicano. |
Nixon llegó
al poder en 1968 luego de apelar a lo que llamó "la mayoría conservadora
silenciosa", consciente de la importancia que habían adquirido para los
electores cuestiones como la lucha contra el crimen, la aparición de nuevos
modelos de vida -como los hippies- y también, implícitamente, la cuestión
racial.
Desde 1968 hasta 1992, los republicanos mantuvieron la presidencia, con
el paréntesis del demócrata Jimmy Carter, que les arrebató la Casa Blanca
luego del escándalo del Watergate.
Mientras que el sur se desentendía de los demócratas y el ala liberal
del noreste del partido se desvanecía, los republicanos se convirtieron
en más coherentes ideológicamente.
La presidencia de Reagan, entre 1980 y 1988, fue el ejemplo más claro
de un programa sin dobleces: reducción del tamaño de la administración,
recortes en los impuestos y mayor presupuesto en Defensa para ganar la
guerra fría a los comunistas. Con esta receta, los demócratas sufrieron
las más amargas derrotas de su historia.
Los republicanos habían puesto muchas esperanzas en su sucesor, George
Bush, pero a pesar de su experiencia en política exterior, su administración
fue una decepción para muchos de sus votantes.
El resurgir republicano
Con los fracasos en política doméstica del mandato de Bush, Bill Clinton
ganó la presidencia en 1992, otorgando a los demócratas el control en
la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca por primera vez
en 12 años.
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| De
Hollywood a la Casa Blanca: Ronald Reagan dejó su huella. |
Sin embargo,
los demócratas no pudieron aprobar la parte sustancial de su programa
legislativo, especialmente en su plan de Salud Pública, y el conservadurismo
recuperó el poder en la Cámara de Representantes en 1994 de la mano de
Newt Gingrich y bajo una radical propuesta llamada "Contrato con América".
El populismo anti-gubernamental de Gingrich no pudo llevarse a la práctica
y el presidente Clinton explotó el miedo de los votantes a propuestas
de carácter muy conservador en lo económico y lo moral. Con ello Clinton
ganó fácilmente a Bob Dole sus segundas elecciones presidenciales.
Como resultado de los giros del Partido Republicano en los últimos años,
se crearon varias corrientes internas: los populistas antigobierno, los
internacionalistas pronegocios, los aislacionistas y los moralistas.
Pero en los últimos años una nueva marca de republicanismo moderado se
forjó alrededor de gobernadores como Tommy G Thompson en Wisconsin y George
W Bush en Texas, que de alguna manera han conseguido hacerse con las riendas
del partido.
Muchos republicanos tienen puestas sus esperanzas en esta nueva corriente
de líderes con ideas innovadoras.
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