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BBC MundoNoticias  |  Especiales  |  Huyen por la vida Arrancados de raíz
La voz de los desplazados
Juan: Campesino
María:Hermana del anterior
Esteban:Niño desplazado
Juan Carlos:Padre de tres
Fernando:Entre ametrallamientos
Ana:La quimera del regreso
Jorge:Todo es sufrimiento
Leonel:Entre la coca y la vida
Jorge perdió su esposa, su hijo mayor, su finca y su salud. Ahora debe pedir para comer y ya debe tres meses de alquiler. A los 75 años de edad no entiende cómo se puede sufrir tanto.

Llevo tres años aquí en el campamento de Pabarandó. Éramos 15 personas en nuestras casas. Me mataron a mi hijo mayor, salió a trabajar y no volvió, lo mataron. A otro lo persiguieron y tuvo que huir.

Ellos dos nos daban el sustento. Ahora tengo dos hijas mujeres y trabajan por allí para el sustento de nosotros. No tenemos vivienda, vivimos en un ranchito arrendado y ya nos han echado varias veces.

Quedamos 13, entre ellos varios nietos. Nosotros salimos por la violencia. Era tiempo de verano y vinimos embarcados en unas canoas. Después seguimos un sendero, varios días de camino. Adonde nos cogía la noche nos tocaba amanecer tendidos.

Tomábamos yuca ajena para poder comer hasta llegar al campo de desplazados. Como consecuencia mi esposa cayó enferma y sufrió 16 días hasta que murió. Yo estoy enfermo. Aquí con más de 40 años de edad no le dan trabajo a nadie. Las hijitas me dan la comida a mí y a los pequeños.

Estoy sufriendo demasiado, me toca lo que nunca. Yo no era rico pero tenía de qué vivir. Tenía mi finca, dos máquinas aserradoras, mulas, ganado, cerdos, gallinas, patos. Teníamos el sustento para comer, vestirnos y comprar remedios.

Ahora, me da vergüenza pero tengo que explicarlo, lo que nunca hice, tuve que salir a perdir azúcar para tomar el agua dulce. La tristeza se me viene a los ojos. Estoy sufriendo demasiado.

Tengo que hacerme una operación y ya llevo cinco operaciones, sufriendo y aguantando el hambre. Debemos tres meses de arriendo, ¿con qué los pago? No tengo donde meterme.

Estoy sufriendo demasiado, me toca lo que nunca. Yo no era rico pero tenía de qué vivir. Tenía mi finca, dos máquinas aserradoras, mulas, ganado, cerdos, gallinas, patos. Teníamos el sustento para comer, vestirnos y comprar remedios
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Tengo que hacerme una operación y ya voy cinco, sufriendo y aguantando el hambre. Debemos tres meses de arriendo, con qué los pago, no tengo adonde meterme