escríbanos | ayuda
BBC MundoNoticias  |  Especiales  |  Huyen por la vida Arrancados de raíz
La voz de los desplazados
Juan: Campesino
María:Hermana del anterior
Esteban:Niño desplazado
Juan Carlos:Padre de tres
Fernando:Entre ametrallamientos
Ana:La quimera del regreso
Jorge:Todo es sufrimiento
Leonel:Entre la coca y la vida
Juan Carlos asegura que la felicidad de un campesino está en su tierra, aquella que debió abandonar hace ya tres años.

Soy un desplazado más de los millones que hay en Colombia. Soy un desplazado de la vereda de Cayo Manso, corregimiento Campoalegre.

Salimos desplazados alrededor de hace tres años. Nos encontrábamos muy amenazados y con mucho temor por el conflicto entre ambos bandos armados al margen de la ley.

Debido a la falta de seguridad de nuestras vidas y de nuestras familias, decidimos salir. Para nosotros ha sido muy doloroso este desplazamiento, ya que la felicidad del campesino está en nuestras tierras. Nuestro mayor deseo es cultivar la tierra y verla producir el sustento de nuestras familias. Con tener el sustento y la producción de nuestros cultivos nosotros somos felices. Porque eso es lo que queremos como campesinos.

Yo era agricultor y tenía una tienda. Con eso me sostenía. Ahora me ha tocado trabajar en bananeras, cuando sale algún trabajito. Pero eso no es muy constante.

Siempre he estado viviendo con mi familia aquí. Con algunas mejoras que tenía en mi finquita y que logré sacar, me compré un rancho que aunque no goza de muy buenas condiciones, nos pudimos meter para cubrirnos del sol y del agua. En mi familia somos cinco. Mi esposa y yo, y tres niños, de 2, 5 y 8 años.

Con tener el sustento y la producción de nuestros cultivos nosotros somos felices. Porque eso es lo que queremos como campesinos