Las fronteras más extensas de Afganistán
son con Pakistán e Irán, el primer destino de los
miles de refugiados afganos que huían de la guerra interna
de su país y ahora escapan de los ataques estadounidenses.
La ONU asegura que hay un millón y medio de refugiados en
Irán y 2 millones en Pakistán, pero esta cifra parece
haber aumentado desde los atentados en EE.UU.
Los refugiados, así como los desplazados internos, viven
en condiciones de extrema pobreza. Ahora que el invierno se aproxima
a la zona, las agencias de cooperación estiman que miles
de personas podrían morir de hambre y frío.


