El éxodo de los balseros cubanos en imágenes

30 agosto 2014 Última actualización: 13:35 GMT

En 1984, el fotógrafo Willy Castellanos retrató las escenas del éxodo de miles de balseros cubanos mientras salian de la isla. Ahora, con motivo de cumplirse 20 años de aquella crisis, las expondrá en Miami.
El proyecto artístico “Éxodo: documentos alternos” toma como punto de partida una colección de 80 fotografías realizadas por Willy Castellanos en las costas de La Habana durante los sucesos que dieron lugar al “Éxodo de Los Balseros” de 1994. Entre el 11 de agosto y el 13 de septiembre de aquel año, el gobierno de Fidel Castro autorizó la salida de quienes desearan irse por sus propios medios de la isla, una medida que propició el éxodo de decenas de miles de cubanos hacia EE.UU.
En aquel entonces, Castellanos vivía en La Habana. Él recuerda que un dia, pasando por una de las costas de la ciudad, muy cerca de su casa, vio a grupo de personas cargado una balsa y poniéndola en el mar. "Dije: 'debo retratar esto' y fui a la casa y búsqué mi cámara y ahí empecé. En realidad, me emocioné mucho con el evento, me pareció sumamente dramático, algo que había que reportar, así que empecé a ir regularmente a diferentes de puntos de la costa".
"Me pasaba el dia retratando a los balseros saliendo, o fabricando las balsas o transportándolas. Empecé a trabajar consecutivamente en esto, mucha gente se enteró, algunos amigos del barrio me avisaban de muchachos que estaban fabricando las balsas en el medio de la calle. De modo que me fui a la zona de la costa de Miramar y después me fui a un pueblito que queda al este de La Habana, Cojimar, muy famoso porque ahí Hemingway atracaba su barco Pilar, un pueblito de pescadores".
Entre las imágenes favoritas del fotógrafo se encuentra la de una niña, de unos 9 ó 10 años, que estaba una balsa rodeada de gente. "Me llamó mucho la atención su mirada", recuerda. "Yo la retrataba y ella me miraba fijamente,con una especie de gesto medio espontáneo, un poco desafiante. Yo me movía mucho de un lugar a otro, así que no la vi más y después me he preguntado qué habrá sido de su vida".
Castellanos recuerda que, antes de 1994, aquel tipo de salidas era ilegal y estaba penada por la ley. "Desde el discurso de Fidel, cuando dijo que le iba a cuidar mas la frontera a EE.UU. y que todo el que quisiera irse lo podía hacer libremente, no hubo más intervención de la policía. Hubo un clima de mucha libertad en aquel momento".
Buena parte de las imágenes que registró Castellanos, para entonces un estudiante del último año de Historia de Arte de la Universidad de La Habana y fotógrafo independiente, se debió gracias a los rollos fotográficos que pedía regalados a los reporteros gráficos de las agencias extranjeras. Solo así pudo completar el registro de las imágenes.
Willy Castellanos salió de Cuba aquel año, 1994. Durante siete años vivió en Buenos Aires, donde se desempeñó como fotógrafo para revistas musicales. Posteriormente se estableció en la ciudad de Miami, en EE.UU.
Otra de las fotografías que más le impactaron es la que bautizó "La batalla de los polizontes". "Una foto muy dramática, la saqué de noche, en un lugar muy oscuro, siempre me recordaba el cuento de (Julio) Cortázar 'La baba del diablo'. Fue una escena terrible, unos muchachos lanzaron una balsa al mar y había 40-50 curiosos que los ayudaron a transportar la balsa y una vez que esa balsa estuvo en el mar, en la orilla, empezaron a abordarla. Era gente que no había fabricado la embarcación". El fotógrafo recuerda que casi se formó una reyerta a bordo. "Luego un moreno que sale un la foto sacó un palo y empezó a amenazar a los otros".
El fotógrafo dice que la realización de exposición "es una experiencia muy emotiva porque establece una conexión entre lo que viví hace 20 años, y traza un puente con la actualidad".
Despedida en Miramar
Las imágenes de la muestra artística, que cuenta con la curaduría de Adriana Herrera y el propio Willy Castellanos -que tendrá lugar en septiembre en el Centro Cultural Español de Miami-, se complementará con relatos sobre el estado actual de los balseros que sobrevivieron a la travesía, de aquellos que no finalizaron el viaje y tuvieron que retornar, y los que "esperaron a otros que no llegaron".
Tras un proceso de búsqueda e investigación en los negativos de 1994, los autores de la exposición han localizado a 12 de los sujetos retratados por Castellanos. Hasta la fecha, uno de ellos ha sido entrevistado, filmado y fotografiado. La idea es ampliar el trabajo a los 11 restantes. Este material se exhibirá conjuntamente con las fotos originales e instalaciones.
"La idea es trazar un puente entre lo que pasa hoy dia y lo que pasó hace 20 años. De ahí surge el proyecto de reencontrarnos a la gente que yo retrate hace años".