En fotos: a 100 años de Cortázar, los paisajes que inspiraron Rayuela

26 agosto 2014 Última actualización: 10:01 GMT

A 100 años del nacimiento de Julio Cortázar, el periodista y fotógrafo argentino Hugo Passarello Luna se suma a las celebraciones con esta serie de retratos de lectores y amigos de Cortázar en la París de Rayuela.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"Vagando por el Quai des Célestins piso unas hojas secas y cuando la levanto y la miro bien, la veo llena de polvo de oro viejo", cap. 84. Nicolás Román Borré es recolector de imágenes. Eligió este pasaje porque las hojas secas constituyen un universo de señales que la vida brinda… También porque filma los árboles e intenta acercarse a esos signos mágicos llenos de "polvo de oro viejo". (Todas las fotas y entrevistas cortesía del artista: © Hugo Passarello Luna)
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"Toc, toc. –Despertémonos, decía Oliveira alguna que otra vez. / -Para qué, contestaba la Maga, mirando correr las péniches desde el Pont Neuf. Toc, toc, tenés un pajarito en la cabeza. Toc, toc, te picotea todo el tiempo, quiere que le des de comer comida argentina. Toc, toc..." cap. 4. Ricardo Mosner - artista argentino- fue retratado en el Pont Neuf porque allí era donde se sentaba a dibujar pensando en Rayuela en los años 70.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"-Te tengo tanta lástima, Horacio./ -Ah, eso no. Despacito, ahí./ -Vos sabés que yo a veces veo. Veo tan claro. Pensar que hace una hora se me ocurrió que lo mejor era ir a tirarme al río./ -La desconocida del Sena... Pero si vos nadás como un cisne.", cap. 20. Para Erica de Dios Morales Rayuela es un libro de preguntas y descubrimientos, y no tanto de respuestas. El pasaje pone de relieve la idea de la muerte como algo lúcido y liberador con el Sena.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"En la esquina de la rue Tournefort, Oliveira se dio cuenta de que llevaba todavía el cigarrillo entre los dedos, apagado por la lluvia y medio deshecho. Apoyándose contra un farol, levantó la cara y dejó que la lluvia lo empapara del todo…", cap. 23. Jérôme Dulou escogió este fragmento porque es cuando Horacio experimenta la complejidad de su emoción. Su fascinación por autores que, como Cortázar, consiguen profundizar en la complejidad de las relaciones y emociones humanas, lo ayudan a vivir las suyas.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo", cap . 1. A la artista argentina Marcela Vivar le gusta este párrafo por varios motivos. Entre ellos porque cuando conoció el Montsouris lo hizo acompañada de un gran amor en un día de lluvia.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"...Con ella yo sentía crecer un aire nuevo, los signos fabulosos del atardecer o esa manera como las cosas se dibujaban cuando estábamos juntos y en las rejas de la Cour de Rohan los vagabundos se alzaban al reino medroso y alunado de los testigos y los jueces...", cap. 21. Ele Di Lorenzo es cocinera itinerante. Dice sobre su elección: "Lograr cruzar es atravesar el espíritu, mantener la convicción de que el rigor de esas rejas no te impiden superarte, ser más humano y sensible con el tiempo, salir y permitirse crecer... ".
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"… yo no sé por qué estoy en el café, en todos los cafés, en el Elephant & Castle, en el Dupont Barbès, en el Sacher… en el Café de la Paix, en el Café Mozart, en el Florian… en el café frente a la Giudecca, con ancianas marquesas empobrecidas que beben un té minucioso y alargado con falsos embajadores polvorientos, en el Jandilla, en el Floccos, en el Cluny, en el Richmond de Suipacha… en el café Au Chien qui Fume… en los cafés de cualquier lado...", cap. 132. La reconocida escritora argentina Luisa Valenzuela eligió el no-lugar de los espejos, omnipresentes en los cafés de Paris para multiplicar espacios y seres. Julio Cortázar amaba los cristales y los reflejos, dice.
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
El artista argentino Julio Silva fue el mejor amigo de Julio Cortázar. En su caso, simplemente eligió ser retratado en la tumba de su amigo en el cementerio de Montparnasse. La escultura que decora el sepulcro es obra del mismo Silva y fue elegida por Cortázar antes de morir. El artista cuenta el porqué de su elección: "Es un lugar que frecuento cuando la nostalgia se ampara de mis recuerdos".
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"París, una tarjeta postal con un dibujo de Klee al lado de un espejo sucio. La Maga había aparecido una tarde en la rue du Cherche-Midi, cuando subía a mi pieza de la rue de la Tombe Issoire traía siempre una flor, una tarjeta Klee o Miró, y si no tenía dinero elegía una hoja de plátano en el parque", cap. 2. Maru Ibáñez es una bióloga argentina que llegó a París con Rayuela bajo el brazo y su primer año vivió en la Casa Argentina de la Ciudad Universitaria, como Cortázar. Dice: “Fue hermoso mirar a través de la ventana y ver los mismos árboles que él solía ver…”
Fotografía de Rayuela de www.hugopassarello.com
"-Yo en realidad tendría que ir, le dijo Oliveira a un gato negro de la rue Danton. -Una cierta obligación estética, completar la figura. El tres, la Cifra. Pero no hay que olvidarse de Orfeo. Tal vez rapándome, llenándome la cabeza de ceniza, llegar con el cazo de las limosnas. No soy ya el que conocisteis, oh mujeres. Histrio. Mimo. Noche de empusas, lamias, mala sombra, final del gran juego. Cómo cansa ser todo el tiempo uno mismo", cap. 36. El reconocido dibujante Miguel Rep selección este lugar porque llovía y era cerca, y tenía una escala de la altura de Cortázar. Pero sobre todo por un secreto, dice: "Ese pasaje es en blanco y negro. Pocos lo saben".