En fotos: el equilibrista que desafía increíbles precipicios

11 agosto 2014 Última actualización: 11:33 GMT

Entre la vida y la muerte. Así define su trabajo Eskil Ronninghbakken, el equilibrista noruego que reta a los abismos más impresionantes de su país como una forma de hacer arte.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
El equilibrio entre la vida y la muerte. Así define su trabajo Eskil Ronninghbakken, el equilibrista noruego que desafía los precipios. En esta foto, rezando sobre sus rodillas en Hallingdalen, Noruega. (Todas las fotos son gentileza de Eskil Ronningsbakken)
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Vivir al borde, haciendo arte que marca una diferencia. Así define su trabajo Ronninghbakken. Aquí lo vemos balancéandose sobre una escalera a 600 metros de altura en Preikestolen, también Noruega, en 2006.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Una vez más, sobre una escalera, esta vez a -20º en el lago noruego de Mjosa.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Esta foto fue tomada en 2005, cuando el equilibrista pasó en bicicleta sobre un cable a 1.000 metros de altura en Kjerag, Noruega.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Ronningsbakken también usa monociclos. Acá se balancea en uno de ellos a 1.400 metros de altura en Trollveggen -conocida como la Muralla de los Trolls- en Romsdalen, también en Noruega.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
No sólo en pasajes naturales encuentra oportunidades el equilibrista. Acá se posa sobre la punta del monolito del parque Vigeland, en Oslo, la capital noruega.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Sobre el pueblo noruego de Voss, el equilibrista colgó un trapecio en un globo aerostático a 360 metros de altura.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Ronningsbakken ama la montaña. Acá hace equilibrio sobre un aro metálico en Kjerag, Noruega.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
En el pintoresco pueblo noruego de Flydalsjuvet, Ronningsbakken invitó a una bailarina a posar con él a 300 metros de altura.
Fotos gentileza de Eskil Ronningsbakken
Escaleras, monociclos, aros, trapecios y, por supuesto, la infaltable silla, elemento esencial de cualquier equilibrista. Acá Ronningsbakken se balancea sobre una a 1.000 metros de altura en Kjeragbolten, Noruega.