En fotos: escaso respeto a los restos de los viajeros del vuelo MH17

20 julio 2014 Última actualización: 05:47 GMT

La caída de un avión de Malaysia Airlines, que muchos aseguran fue causada por un misil, agregó sal a la herida en el conflicto ucraniano, y puso un abrupto fin a la vida de 298 personas, cuyos restos no descansan en paz.
Rescatistas y mineros ucranianos buscan restos cerca de la aldea de Hrabove
Fergal Keane, corresponsal de la BBC en el lugar donde el pasado jueves cayó el avión de Malaysia Airlines en el este de Ucrania, cerca de la frontera con Rusia y en una región en poder de rebeldes prorrusos, lo describe así: "Es la manifestación más gráfica de la obscenidad de la guerra".
La gente pasa junto a los restos de las víctimas en sacos plásticos
Desparramados entre los escombros del vuelo MH17 que cubría la ruta Ámsterdam-Kuala Lumpur se encontró con cadáveres, no todos tapados ni envueltos en grandes bolsas negras, algunos lo suficientemente pequeños para darse cuenta que pertenecían a niños.
Un hombre busca restos de las víctimas entre los escombros
Algunos cadáveres estaban solos. Otros, agrupados entre los metales torcidos, el equipaje, los juguetes de los niños, las guías turísticas, las computadoras portátiles, las botellas de whisky del duty free... Este sábado se supo que se están produciendo actos de pillaje en la zona y que algunos restos humanos han sido trasladados del lugar, no se sabe dónde.
Un hombre vestido de militar detiene el tráfico en Grabove
Los representantes de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que llegaron a inspeccionar el sitio donde estaba el avión se encontraron con un muro humano que al principio no les permitió hacer su trabajo y después los dejó hacerlo a medias. Hablamos de los rebeldes separatistas prorrusos, dueños de una autoridad inédita en la región, con los que había que negociar.
Flores y juguetes entre los escombros
De las 298 personas que iban a bordo, se dice que unos 80 eran niños. Del total, 193 eran holandeses, 43 malasios (incluidos los 15 tripulantes), 27 australianos, 12 indonesios, diez británicos, cuatro alemanes, cuatro belgas, tres filipinos, un canadiense y un neozelandés.
Dos rescatistas llevan el cadáver de una víctima
Entre los pasajeros había un destacado investigador del sida, una joven familia de regreso a casa en Indonesia y turistas europeos en busca de unas merecidas vacaciones bajo el sol. Un abuelo volvía a Australia con sus tres nietos, dejando el dolor de la pérdida a los padres. Una ingeniera aeroespacial alemana iba a Australia a comenzar un nuevo empleo y encontrarse con sus padres. Esas y otras vidas quedaron truncadas en un momento que aún no queda claro.
Flores y recuerdos sobre los restos del avión
En el caso de uno de los asistentes del vuelo fallecidos, su esposa, que también trabaja para Malaysia Airlines, se salvó en marzo de morir en el desaparecido vuelo MH370 de la misma aerolínea, cuyo destino sigue siendo hasta ahora un misterio.
Rescatistas llevan restos de víctimas
Mientras los rescatistas recogían los restos de las víctimas del siniestro, en los aeropuertos de Ámsterdam y Kuala Lumpur se reunían los inconsolables familiares de los muertos. Conforme pasan los días, el estado de los restos se va degenerando, por lo que la comunidad internacional exige que se abra un corredor humanitario para poder recoger los cadáveres.
Un zapato entre los restos
La Asociación de Bancos Holandeses (NVB) pidió la adopción de medidas de prevención ante las informaciones de que en el lugar del siniestro se han extraído las tarjetas bancarias que estaban entre los restos del avión siniestrado.
Rescatistas suben los restos de las víctimas a un camión
La reacción del primer ministro holandés, Mark Rutte, ante estas informaciones fue rotunda: "Estoy conmocionado por las imágenes del lugar. La gente camina por ahí con las pertenencias personales de las víctimas. Es francamente repugnante".