En fotos: la pasión de Brasil por el "juego bonito"

10 abril 2014 Última actualización: 20:26 GMT

El fotógrafo Christopher Pillitz recorrió el país registrando el amor inusitado de los brasileños por su deporte nacional.
Partido de fútbol en una plataforma de Petrobras, imagen del libro
Un partido de fútbol en una plataforma de Petrobras en el Océano Atlántico. El fotógrafo Christopher Pillitz recorrió Brasil para registrar los mil y un rostros de una de las grandes pasiones nacionales. El trabajo de Pillitz, quien nació en Argentina y reside en Londres, puede verse en una exhibición en la Galería 32, en la embajada de Brasil en la capital británica, y en un nuevo libro titulado "The Beautiful Game", "El Juego Bonito".
Adolescentes de la favela Jacarezinho en Rio de Janeiro
Adolescentes de la favela Jacarezinho en Rio de Janeiro se preparan para un partido.
Juego de fútbol en Rocinha, la mayor favela de Rio de Janeiro
Al caer la tarde en Rocinha, la mayor favela de Rio de Janeiro, un espacio abierto y comunitario es consagrado al juego bonito, en medio de una montaña de viviendas.
Un aficionado busca la bendición de una sacerdotisa de candombré antes de la final de 1998
Antes de un juego crucial durante el Mundial del 98 un apasionado por la "verde amarela" busca la bendición de una sacerdotisa del culto afrobrasileño candomblé.
Seminaristas y sacerdotes jugando fútbol en Ourinhos, en el estado de Sao Paulo
En el municipio de Ourinhos, en el interior del estado de Sao Paulo, los sacerdotes y estudiantes del seminario de San Tomás de Vilanova se enfrentan en un partido. El equipo de seminaristas es uno de los más exitosos del municipio.
Adolescentes de ambos sexos juegan al fútbol en una localidad del interior de Sao Paulo
Chicas y chicos en una picadita en las calles de una localidad en el interior de Sao Paulo. El primer equipo de fútbol en Brasil fue formado en ese estado por trabajadares británicos que llegaron a Sudamérica a trabajar en proyectos ferroviarios.
Una aficionada del Flamengo, un club de Rio de Janeiro, se hace un tatuaje en un seno con la imagen del club
Flavia Dias se hace un tatuaje con una imagen del club Flamengo, de Rio de Janeiro. Dias ya tiene otros 33 tatuajes en su cuerpo que hacen alusión al club de sus amores.
Reclusos de la prisión Adriano Morrey en el estado de Sao Paulo disputan un partido
En Guarulhos, en el estado de Sao Paulo, los reclusos de la prisión de máxima seguridad Adriano Marrey tienen el privilegio de jugar un partido. Sólo aquellos presos que muestren buena conducta podrán ganan ese derecho.
Hombres jugando al fútbol en la playa de Rio Vermelho en Salvador, Bahia
Fútbol en la playa de Rio Vermelho, en Salvador, en el estado de Bahia. Según algunos relatos el fútbol llegó a Brasil cortesía de Charles Miller, el hijo de un escocés, John Miller, que había llegado a territorio brasileño a trabajar en la São Paulo Railway Company, la compañía ferroviaria de Sao Paulo. Charles fue enviado a un colegio al Reino Unido a los 10 años, donde aprendió a jugar fútbol, y regresó a Brasil con algunos balones y una pasión. Miller trajo una novedad, pero sólo la cultura brasileña transformó esas reglas en el juego bonito.