Cómo se vendía la Unión Soviética como destino turístico

21 agosto 2013 Última actualización: 10:54 GMT

La colección de afiches creados por la oficina de turismo durante la era soviética muestra cómo el Estado quería que los extranjeros percibieran a la URSS. Y cómo buscaba atraer turistas con dinero en los años 30 y 40.
Obra de Aleksandr Froloff,
No solo de la hoz y el martillo se alimentó la propaganda que llegó del este de Europa en el temprano siglo XX: desde 1929, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) intentó promocionarse como destino turístico apetecible para visitantes extranjeros y utilizó los afiches para hacer llegar el mensaje más allá de sus fronteras.
Obra de Nikolay Zhukov y Vicktor Klimashin,
La oficina de turismo estatal, Intourist, fue creada en 1929, siete años después de la formación del bloque de repúblicas socialistas. "La misión era atraer divisas para ayudar a una economía soviética en ciernes", explica Elena Sudakova, curadora de una exhibición de afiches promocionales que se inauguró por estos días en Londres. Este diseño, de 1935, mostraba a la URSS como territorio de exploración y aventura.
Obra
Captar la atención de una "audiencia capitalista" fue todo un desafío, señala la experta en arte, que debieron resolver los diseñadores de Intourist. "Muchas veces buscaron inspiración en Occidente", indicó Sudakova. Como en este póster, que se parece mucho a uno hecho por la agencia de turismo alemana en la misma época pero modificado a tono con la estética del Realismo Soviético.
Obra de Maria Nesterova,
"Mujeres vestidas con estilo, debajo de parasoles gigantes o a bordo de autos de lujo con sus cabellos al viento, fueron parte de la iconografía recurrente de los afiches de Intourist, que buscaban retratar un estilo de vida sosegado que no coincidía con la realidad soviética", opina la curadora. En este caso, el aviso destaca las virtudes de los balnearios o centros de salud... de los que no existía ni uno en el territorio.
Obra de Nikolay Zhukov,
La reputación internacional de compositores como Sergei Prokofiev o Sergei Rachmaninoff sirvió para que Intourist promocionara una serie de festivales de arte como parte de su política de diplomacia cultural. Estos afiches, junto con los artículos que se publicaban en las revistas y folletos del organismo, "buscaban seducir a intelectuales de Occidente", señala la experta.
Con un ojo en los lucrativos mercados occidentales, los avisos promocionaban oportunidades para un turismo de lujo en el bloque soviético, a la vez que destacaban las obras de ingeniería y soluciones tecnológicas que lo hacían posible. Esta imagen hace referencia a "El acorazado Potemkin", emblemático filme de la era, para vender un viaje de Odessa (hoy Ucrania) a Estambul, Turquía.
La informalidad y el aire distendido de los afiches turísticos contrastaban con la propaganda política interna de la URSS. "Los aviones sugieren un viaje rápido y confortable, a la vez que aluden a la supremacía militar e industrial", indica la curadora Sudokova. (Todas las imágenes son cortesía de la Galería de Arte y Diseño Ruso de Londres, que organizó la muestra "See USSR" en conjunto con Antikbar).