En fotos: el maestro del color venezolano en blanco y negro

24 junio 2013 Última actualización: 14:14 GMT

El artista Carlos Cruz-Diez es conocido como un maestro del arte cinético y el manejo del color, pero también tiene una faceta en blanco y negro como fotógrafo.
Diablos danzantes de Yare, 1951.
El venezolano Carlos Cruz-Diez es conocido por sus investigaciones y experimentos con el color como uno de los máximos exponentes mundiales del arte óptico. Sin embargo, a punto de cumplir 90 años, este caraqueño afincado en París, revela ahora una nueva faceta artística, la de fotógrafo. Y nada menos que en blanco y negro. "Cruz-Díez, en blanco y negro" es un recorrido por la obra del joven Cruz-Díez en su faceta de fotógrafo que puede ser apreciada hasta el 21 de julio en la Fundación BBVA Provincial de Caracas.
Familia de campesinos, Estado Lara, 1950.
Cruz-Diez le contó a BBC Mundo sus inicios como fotógrafo en Caracas durante sus años de juventud y su temática. "Estaba buscando un discurso que me identificara y me fuera propio. Pensaba que el artista tenía un deber social. El arte nunca lo he desligado de la sociedad. El arte es parte de la sociedad y el hombre está inmerso en el arte. Sentía el deber del reportero, mostrar nuestra identidad, una voz y un pensamiento. Me interesaron mucho el folclore y los problemas políticos y sociales", dijo.
Caracas, 1949.
"Me iba todos los sábados por los cerros de Caracas a hacer fotografías y croquis dibujando los motivos y temas que hacía con intención de denunciar las desigualdades sociales, los ranchos, la pobreza. Era información para llevar a la pintura. Quedaron muchas fotos que tienen ahora valor documental, pero en la época era buscando la temática para expresarme", le comentó Cruz-Diez a BBC Mundo.
Velorio de Cruz de Mayo, estado Miranda, 1953.
"El blanco y el negro son colores también y tienen gran riqueza de matices. Le da algo poético y sentido del recuerdo todavía más. Pero la belleza que tenía el material sensible de plata no la tenemos hoy, lamentablemente. La gama de grises y detalles, blancos y negros de la época no es lo que tenemos en la actualidad con solamente 16 gamas de grises, que es lo que ha impuesto la era numérica. Eso lo podemos ver en el cine, las películas del pasado, su belleza y profundidad, no son como las de hoy".
Clarines, estado Anzoátegui, 1948.
"La fotografía es un testimonio y por tanto expresión del pasado. No en sentido de 'demodé' sino de que no es presente. El presente es el instante, no se puede repetir. La fotografía es para el recuerdo. Es un pasado".
Cementerio de los hijos de Dios, Caracas, 1948.
"Algunas fotos de Caracas muestran que no es ni sombra de lo que es Caracas hoy. Hay muchas cosas que han desaparecido, también".
Guatire, estado Miranda, 1950.
"Cada foto tiene su interés, recuerdo y alguna historia en la memoria. Otras tienen interés como resultado plástico. Unas despiertan más afecto que otras, pero todas tienen el mismo nivel de calidad".
Lourdes Armas, estado Vargas, 1948.
"Saber dibujar es saber ver y saber ver es saber dibujar. Hay quien mira pero no ve. Si ve, se descubren las relaciones de tamaño, ritmo, inclinaciones y profundidad".
Jesús Soto, Caracas, 1943.
"No he hecho nada más en mi vida que dibujar. En la escuela no fui buen estudiante, pasaba el tiempo haciendo muñequitos. Afortunadamente mis padres intelectuales fueron comprensivos de que fuera artista. El día más feliz de mi vida fue cuando entré a la escuela de Bellas Artes. Todavía recuerdo el olor, la luz, el ambiente, esa imagen la podría dibujar de memoria. No he hecho otra cosa en la vida que pintar y no me interesa nada más".
Diablos de Yare, 1951.
"Viendo y experimentando, me compré unos libros y me fabriqué yo mismo una cámara igual a la que había visto a un señor en el mercado. Era un cubo de madera con un lente que me compré y atrás una bisagra, unas cubetas donde se revelaba. Sacaba primero el negativo y después se refotografiaba el positivo. La primera foto se la hice a mis padres en el jardín de la casa. Después a los amigos. Hice muchos retratos. Seguí fabricando cámaras. Para financiar mi faceta artista me hice diseñador gráfico y usaba mucho la fotografía. La foto era parte de mi mecanismo de sobrevivencia y experimentación. A la vez me daba información para mi trabajo como artista".
El Hatillo, estado Miranda, 1953.
"Cómo amueblar el espacio, siempre lo estudié. Lo que hacía en la pintura lo practiqué en la fotografía, eso se vuelve un instinto. Cuando veía el tema que me llamaba, inmediatamente veía la composición, los ritmos, qué debía estar en primer plano, qué debía estar inclinado. Por eso todo fue intencional, nada fue al azar".
Maracaibo, estado Zulia, 1951.
"Cuando enamoré a mi mujer le dije que la vida es una sola cosa, no hay horarios: 'Si quieres estar conmigo vas a tener que vivir en un taller y así serán nuestros hijos y nietos'. Para mí la vida es el arte, nada más. Lo demás no tiene interés. Así fue desde muy pequeño y sigo en el mismo tren".