Las pinturas rupestres eran conocidas por los habitantes del lugar, pero no se había hecho una medición de su antigüedad con rigor científico. Esto fue lo que estudiaron los arqueólogos Francisco Mena y Rafael Labarca Encina, en la imagen, del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIED), junto a Alfredo Prieto, del Centro de Estudios del Hombre Austral de la Universidad de Magallanes, y el fotógrafo Thierry Dupradou. El proyecto recibió apoyo financiero del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondart). Foto: Thierry Dupradou