Rusia prohíbe importación de alimentos de la Unión Europea y EE.UU.

  • 7 agosto 2014
Manzanas
Rusia le compra anualmente unos US$2.700 millones en frutas y verduras a la Unión Europea.

Rusia impuso el jueves una prohibición casi total de las importaciones de alimentos procedentes de la Unión Europea (UE), Estados Unidos y otros países occidentales que han impuesto sanciones a Moscú por su política en Ucrania.

El primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, dijo en una reunión gubernamental que Rusia ya no permitirá la importación de carne, pescado, frutas, verduras y productos lácteos procedentes de la UE, EE.UU., Australia, Canadá y Noruega.

Medvedev precisó que las sanciones tendrían una duración de un año.

El primer ministro también anunció que Rusia prohibirá los vuelos de tránsito de aerolíneas aéreas ucranianas.

Anuncio de Putin

Dmitry Medvedev
Las prohibición casi total de importaciones de alimentos fue comunicada por el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev.

La decisión sobre los productos se conoce un día después de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, les ordenara a las agencias gubernamentales "prohibir o limitar" por un año las importaciones de alimentos, productos agrícolas y materias primas de las naciones que impusieron sanciones contra su país por su participación en el conflicto ucraniano.

EE.UU. y Europa anunciaron dichas sanciones hace una semana. Estas incluyen embargo de armas, restricciones a mercados financieros y reducción de acuerdos en el sector energético.

El decreto emitido el miércoles por del Kremlin señala "la adopción de medidas económicas especiales para garantizar la seguridad de la Federación Rusa", según informaron agencias de noticias rusas.

Sanción en números

Vladimir Putin anunció sanciones en respuesta a las anunciadas por EE.UU. y la UE.

Rusia le compra anualmente a Europa unos US$2.700 millones en frutas y vegetales.

De EE.UU. importa alimentos y productos agrícolas por unos US$1.300 millones.

La semana pasada Moscú prohibió comprar productos agrícolas de Polonia, aludiendo razones de salud pública.

Sin embargo, esta medida fue vista como una represalia por la posición polaca ante la crisis en Ucrania.