¿Batalla decisiva? Kiev fuerza el retiro de rebeldes prorrusos de Sloviansk

  • 6 julio 2014
Vehículo blindado destruido en Sloviansk
Los rebeldes abandonaron vehículos blindados a su salida de Sloviansk.

Separatistas prorrusos en Ucrania se están reagrupando en Donestsk después de que las fuerzas del gobierno recuperaron uno de sus principales bastiones en el este del país.

El presidente Petro Poroshenko dijo que la captura de Sloviansk el sábado era de "enorme importancia simbólica". Pero advirtió que aún es prematuro comenzar a celebrar.

A pesar de la pérdida, los rebeldes todavía mantienen el control de las capitales regionales, Donetsk y Luhansk, y de otras áreas clave.

Pero tal como señalan los corresponsales, la derrota en Sloviansk es un duro golpe ya que era considerada un punto clave de la rebelión y también era el centro militar de la autodeclarada República Popular de Donetsk.

El sábado, sin embargo, la bandera ucraniana ondeaba sobre el edificio del ayuntamiento.

Poroshenko declaró que sus tropas "habían liberado a Sloviansk de terroristas" y que éste era "el inicio de un punto de inflexión en la lucha contra los militantes".

"Gran victoria"

El corresponsal de la BBC en Kiev, David Stern, dice que esto constituye uno gran victoria para las autoridades ucranianas.

"De todas las victorias hasta la fecha, la recuperación de Sloviansk y la izada de la bandera ucraniana en el ayuntamiento esta es la más significativa", comentó Stern.

"La ciudad no solo era el centro de comando de la insurgencia, era el símbolo de la continua capacidad de los militantes de frenar los intentos de Kiev por recuperar el control en el este".

Según el corresponsal, los rebeldes ahora se están reagrupando en Donetsk, la principal ciudad en la región.

Bombardeo nocturno

El alcalde prorebelde de Sloviansk, Vladimir Pavlenko, confirmó a la agencia noticiosa AFP el retiro de los separatistas.

A su vez, el primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, RPD, comunicó en un sitio internet rebelde que: "Debido a la abrumadora superioridad numérica del enemigo, nuestros hombres se vieron forzados a abandonar sus posiciones".

Los testigos dicen que Sloviansk fue bombardeada durante la noche y, en la mañana, los retenes de los rebeldes estaban desocupados.

Igor Strelkov
Se informa que el comandante rebelde Igor Strelkov está entre los que se entregaron.

Algunos informes describen que la ofensiva dejó la ciudad en ruinas.

Según declaraciones de altos funcionarios ucranianos, los rebeldes "sufrieron pérdidas y estaban entregándose", incluyendo el comandante de militar de la RPD, Igor Strelkov.

Strelkov, cuyo nombre verdadero es Igor Girkin, está acusado por Kiev y la Unión Europea de ser un oficial de la inteligencia rusa.

No obstante, uno de los líderes rebeldes, Pavel Gubarev, asegura que las pérdidas han sido "mínimas".

Durante la semana hubo intensa actividad diplomática entre Alemania, Francia, Estados Unidos, Rusia y Ucrania, para reactivar el cese el fuego, que terminó la semana pasada.

Consecuencias de la guerra

Ruinas en Sloviansk
Los ataques del gobierno dejaron la ciudad en ruinas, según los informes.

Por lo menos 250 civiles han muerto en el este de Ucrania desde abril, según las cifras ucranianas e informes rebeldes.

Desde esa fecha han muerto unos 200 soldados y hay 619 heridos, dice el Ministerio de Defensa.

Por su parte, los rebeldes hablan de 800 muertos en sus filas.

Por lo menos 110.000 personas han abandonado Ucrania hacia Rusia, en lo que va del año, la mayoría de estos de las regiones orientales del país, señala la ONU.

Otras 54.000 han sido desplazadas internamente, añade la organización.

Poroshenko quebró el cese el fuego el 30 de junio, acusando a los rebeldes que realizar ataques contra las tropas del gobierno.

La violencia en el este de Ucrania estalló en abril, cuando los separatistas declararon la independencia de las regiones de Donetsk y Luhansk.

Poca antes se había dado la anexión de la región ucraniana de Crimea a Rusia.

La actual crisis en Ucrania empezó el pasado noviembre, cuando el entonces presidente Viktor Yanukovych, bajo presión de Rusia, decidió no firmar un acuerdo con la Unión Europea, lo que generó protestas populares y su eventual derrocamiento.

Su sucesor, Petro Poroshenko, firmó las cláusulas de cooperación del acuerdo y luego, el 27 de junio, suscribió el libre comercio con la UE, en Bruselas.

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