Senado de Bolivia aprueba reforma que contempla trabajo infantil desde 10 años

  • 27 junio 2014
Niño trabajando en la construcción

El Senado boliviano aprobó este jueves el nuevo código de la niñez y adolescencia que contempla el trabajo infantil a partir de 14 años, pero admite excepciones para niños de a partir de 10 años que trabajen por cuenta propia.

"Excepcionalmente la Defensoría de la Niñez y Adolescencia podrá autorizar, en determinadas circunstancias debidamente justificadas y previa valoración socioeconómica de la familia, el trabajo de menores por debajo de la edad mínima" (14 años), indica un comunicado de la Cámara de Senadores que indica que, en esos casos, el empleo no deberá perjudicar el derecho a la educación del niño, ni ser peligroso para su salud o desarrollo integral.

El Senado decidió autorizar el trabajo infantil a partir de los diez años de edad, pero solamente en caso de que el menor trabaje "por cuenta propia, es decir que no dependa de un empleador", le explicó el senador de Convergencia Nacional (CN) Luis Pedraza a la agencia Efe.

Tras ver la luz verde en el Senado, la reforma al código de la niñez debe pasar de nuevo por la Cámara de Diputados antes de que sea promulgada por el ejecutivo.

A fines de 2013, un grupo de niños y adolescentes trabajadores protestaron frente a la Asamblea Legislativa para pedir un cambio de la edad mínima para trabajar en los 14 años y para defender su "derecho al trabajo" como la forma de subsistencia de muchas familias de escasos recursos.

El debate de esta ley generó una fuerte polémica en la que acabó terciando incluso el presidente Evo Morales que dijo que, por razones culturales, los menores deben trabajar para desarrollar "conciencia social", pese a que contraviene convenios internacionales suscritos por el país.

Históricamente, el tema del trabajo infantil ha generado polémica en Bolivia y otros países andinos, como Perú, donde muchos creen que es normal que los niños colaboren desde pequeños con las tareas del hogar y ayuden a mantener a su familia.

Lea también: ¿Ilegal o parte de la cultura? El trabajo infantil divide en Bolivia