El escándalo que llevó a la renuncia de un miembro del gabinete de Obama

  • 30 mayo 2014
Eric Shinseki
Shinseki renunció tras reunirse con Obama en la Casa Blanca este viernes.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aceptó este viernes la renuncia del secretario de Asuntos de Veteranos, Eric Shinseki, por cuenta de un escándalo que reveló problemas sistémicos en el cuidado que reciben los excombatientes.

"El secretario Shinseki me ofreció su dimisión esta mañana y lamentándolo considerablemente, la he aceptado", dijo el presidente ante la prensa tras reunirse con el secretario en la Casa Blanca.

El presidente agregó que Shinseki le había dicho que "no quería ser una distracción" en el proceso para arreglar los problemas en los hospitales para veteranos.

Un informe interno del gobierno reveló esta semana que los veteranos en un hospital de Arizona esperaron en promedio 115 días para su primera cita médica. Sin embargo, el hospital en Phoenix informó inicialmente que el promedio de espera había sido de sólo 24 días.

El análisis también encontró que al menos 1.700 veteranos ni siquiera estaban en listas de espera porque no habían sido registrados adecuadamente.

La Casa Blanca ha estado bajo intensa presión desde que se conocieron hace unas semanas las primeras acusaciones sobre la existencia de registros médicos secretos para no informar a Washington sobre el tiempo verdadero que los veteranos debieron esperar para ser atendidos.

El mes pasado, un doctor retirado de un hospital en Arizona le dijo a la cadena de noticias CNN que él creía que hasta 40 veteranos murieron mientras esperaban para ser revisados.

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Peticiones de renuncia

El tema creció rápidamente desde las primeras acusaciones y se convirtió en un tema político de primera línea en la capital estadounidense, según explica el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Thomas Sparrow.

Obama anuncia la renuncia de Shinseki
La controversia por el cuidado de los veteranos tiene el potencial de afectar a Obama electoralmente en noviembre.

La controversia llevó a congresistas de ambos partidos así como grupos de veteranos a pedir la renuncia de Shinseki, un general retirado que fue herido en Vietnam, y generó una fuerte reacción de Obama, quien prometió castigar a los responsables.

Desde la Casa Blanca, Obama dijo a mediados de mes que si se comprobaban las acusaciones, se trataría de algo "deshonroso, vergonzoso" y que simplemente no toleraría.

El punto de quiebre que llevó al presidente a aceptar la renuncia de Shinseki llegó, al parecer, luego del informe de esta semana y de unas declaraciones de Shinseki en las que aceptó su responsabilidad y pidió diculpas públicas.

"No puedo explicar la falta de integridad de algunos de los líderes de nuestras instalaciones médicas", dijo Shinseki muy temprano este viernes. "Esto es algo con lo que me topé pocas veces durante mis 38 años uniformado. Así que no lo defenderé porque es indefendible. Pero sí puedo responsabilizarme de ello. Y lo haré".

Nuestro corresponsal explica que todavía es muy pronto para determinar cómo este escándalo sobre un tema que genera muchas emociones entre los estadounidenses puede terminar afectando políticamente a Obama y a sus colegas demócratas en las elecciones de mitad de periodo, que se realizarán en noviembre.

Para el presidente es un tema sensible, pues él llegó al poder con el objetivo de ponerles fin a dos guerras muy costosas (Irak y Afganistán) y ha puesto particular énfasis en la suerte que puedan tener los veteranos una vez regresan de las zonas de combate, indica Sparrow.

El sistema de salud para veteranos sirve a aproximadamente nueve millones de excombatientes estadounidenses. Sus recursos se han visto afectados por el envejecimiento de los veteranos de las guerras de Corea y Vietnam, así como el importante número de heridos de las guerras de Irak y Afganistán.

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