ONU implica a Bashar al Asad en crímenes de guerra

  • 2 diciembre 2013
Navi Pillay
Hay pruebas de torturas y asesinatos extrajudiciales que involucran al gobierno "incluido el jefe de Estado", dijo Pillay.

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, aseguró este lunes que la ONU cuenta con pruebas que implican en crímenes de guerra al presidente de Siria, Bashar al Asad.

Los investigadores tendrían en su poder listas de responsables de delitos como torturas, asesinatos extrajudiciales masivos y otras violaciones a los derechos humanos con vistas a su posible procesamiento judicial.

Se da por descontado que altos cargos de las fuerzas armadas y del gobierno sirio se encuentran en esas listas, informa el corresponsal de la BBC en Ginebra, Imogen Foulkes.

Esta es la primera vez que la oficina de derechos humanos implica a Al Asad en este tipo de delitos de manera tan directa.

Dichos investigadores "apuntan al hecho de que las pruebas demuestran la responsabilidad de los más altos niveles del gobierno, incluido el jefe del Estado", afirmó Pillay en rueda de prensa desde Ginebra.

Pillay ha negado que conozca el contenido concreto de estas listas y ha apelado al principio de secreto de las mismas para evitar cualquier interferencia con un posible proceso judicial.

Insistió en que ella solo ha repetido lo que ya habían dicho los investigadores encabezados por el brasileño Paulo Pinheiro.

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Atrocidades

El propio equipo de investigación de la ONU reconoció que las pruebas apuntan a las más altas instancias del régimen sirio, pero no han nombrado expresamente a Al Asad ni a ningún otro cargo públicamente.

La corresponsal de la BBC en Ginebra, Imogen Foulkes, indica que nunca ha estado en duda el hecho de que se han cometido atrocidades en Siria desde que comenzó la guerra civil, en especial tortura, asesinatos masivos y violaciones.

Como ejemplo están las más de 100.000 personas que han muerto en el conflicto desde entonces, según cifras de la ONU, en su gran mayoría civiles.

"Los investigadores siempre han dicho que el régimen sirio es el responsable de la mayoría de los abusos".

"Sin embargo nunca han hecho responsable de manera pública a un funcionario específico. Hoy Navi Pillay abiertamente sugirió que Bashar al Asad podría ser el responsable directo de esas violaciones. Reconoció que no ha visto esa lista confidencial, pero que fue informada por los investigadores de la ONU", informó Foulkes.

Basada en esos reportes, Pillay hizo un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU para que refiera a Siria a la Corte Penal Internacional, algo que no se ha hecho hasta ahora.

Más de 125.000 muertes

Bashar al Asad
El Consejo de Seguridad de la ONU no ha remitido nunca el tema sirio a la Corte Penal Internacional.

De igual forma, el lunes, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés), un grupo activista con sede en Reino Unido que monitorea las muertes en el conflicto, dijo que su estimación del número de muertos había llegado a 125.835, más de un tercio de ellos civiles.

Casi 28.000 combatientes rebeldes han muerto y más de 50.000 en el lado del gobierno, incluyendo tanto a soldados regulares como a milicianos pro-régimen. Esta última cifra también incluye casi 500 muertos del movimiento libanés Hezbolá y otras milicias chiítas extranjeras.

Sin embargo, el SOHR dijo que creía que estas cifras no reflejan la total realidad, ya que ambas partes se han mostrado reticentes a informar las muertes en sus filas.

El SOHR también informó el lunes que rebeldes islamistas habían tomado el control de la localidad de Maalula, que alberga una histórica comunidad cristiana.

Más temprano, la agencia estatal de noticias Sana informó que combatientes de las brigadas islamistas irrumpieron en el convento de Santa Tecla, en Maaloula, y que habían retenido a algunas de las monjas que conviven allí.

Sin embargo, es difícil verificar la información dado que el acceso de los periodistas extranjeros está restringido.

Tras los combates en la ciudad en septiembre pasado, una monja en el monasterio le dijo a la BBC que no creía que los pueblos cristianos hubiesen sido atacados de forma deliberada por los rebeldes.

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