Fiscal preso en EE.UU. por ocultar evidencias

  • 9 noviembre 2013

Un fiscal en Texas, Estados Unidos, ha sido condenado a 10 días de prisión, a pagar una multa y a no ejercer nunca más el ejercicio de las leyes por ocultar evidencia en un caso que terminó con un hombre preso por un crimen que no cometió.

Michael Morton pasó casi 25 años en prisión por el asesinato de su mujer, pero dos años atrás salió libre cuando las pruebas de ADN revelaron que era inocente.

El fiscal, Ken Anderson, fue hallado culpable de esconder pruebas en el juicio realizado en 1987, al no compartir declaraciones del hijo de Morton que había presenciado el asesinato y había atestiguado la inocencia de su padre.

Morton reaccionó a la sentencia de Anderson diciendo que fue un "buen día".

Desde que salió de prisión, Morton ha liderado campañas para que haya un cambio en las leyes estatales que obligue a los fiscales a compartir las pruebas con los abogados defensores.