"No hay limpieza étnica" en Birmania, dice líder opositora

  • 24 octubre 2013
Líder birmana Aung San Suu Kyi, en Londres
Aung San Suu Kyi ha sido criticada en el pasado por no defender los derechos de los musulmanes rohingyas.

La líder de la oposición en Birmania, Aung San Suu Kyi, negó que los recientes episodios de violencia contra los musulmanes rohingyas sean casos de "limpieza étnica".

En diálogo con la BBC, la dirigente enfatizó que los budistas en el país también han sido víctimas de ataques y que existe miedo en ambas partes del conflicto.

El brote de violencia entre budistas y musulmanes se inició en el estado de Rakhine, ubicado en el oeste del país asiático, en 2012. Pero la violencia interreligiosa se extendió luego a otras regiones.

Grupos de refugiados birmanos estiman que unos 140.000 rohingyas han sido desplazados por la inestabilidad asociada a la violencia.

Cuando la BBC señaló que la mayoría de los afectados son musulmanes, Aung San Suu Kyi respondió que muchos budistas también han tenido que dejar el país.

Críticos de la líder opositora, que ha sido galardonada con el premio Nobel de la Paz, la han acusado en el pasado de no salir en defensa de los derechos de los rohingyas.

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