EE.UU. y Rusia acuerdan borrador de resolución de ONU sobre Siria

  • 26 septiembre 2013
John Kerry y Sergei Lavrov
El canciller ruso aclaró que la resolución no implica el uso de la fuerza contra Siria.

Los gobiernos de Estados Unidos y Rusia acordaron un borrador de resolución de Naciones Unidas sobre la eliminación de las armas químicas de Siria, según fuentes diplomáticas.

Señalaron que se convocó a una reunión del Consejo de Seguridad para las 8pm hora local en Nueva York para debatir el documento.

Los miembros permanentes presentarán el texto al pleno del Consejo.

El acuerdo es visto como un paso clave en el plan conjunto de EE.UU. y Rusia por el cual Siria aceptó revelar su arsenal y eliminarlo de aquí a mediados de 2014.

Representa el final de un estancamiento de dos años y medio en torno a Siria.

Rusia y China bloquearon tres veces las resoluciones impulsadas por las potencias occidentales en el Consejo de Seguridad contra el presidente sirio, Bashar al Asad.

Todavía no se conocen los detalles del borrador de acuerdo.

Lea también: lo que viene después del pacto en Ginebra

"Vinculante y ejecutable"

Destrucción en Homs
Más de 100.000 personas han muerto desde la rebelión contra el presidente Asad en 2011.

Originalmente, los gobiernos de Moscú y Washington estaban en desacuerdo sobre los términos del acuerdo.

EE.UU., con el apoyo de Francia y Reino Unido, había presionado por una resolución que conllevaba la amenaza de acción militar. Rusia se oponía a ello.

Los cinco miembros permanentes tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad, integrado por 15 países.

Este jueves, la embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, escribió en un mensaje en su cuenta de Twitter: "Acuerdo alcanzado con Rusia sobre resolución del Consejo de Seguridad que obliga legalmente a Siria a renunciar a las armas químicas que usó contra su pueblo. Se presentará al pleno esta noche".

Agregó que el borrador "establece que el uso de armas químicas en Siria es una amenaza a la paz y seguridad internacional y crea una nueva norma contra su uso".

El enviado británico Sir Mark Lyall Grant describió el acuerdo como "vinculante y ejecutable".

El jefe de inspectores de armas de la ONU, Ake Sellstrom, declaró a la BBC que sería difícil encontrar y destruir todas las armas químicas de Siria, pero cree que se puede lograr: "Es un trabajo factible, pero por supuesto será estresante".

"Dependerá de la posición del gobierno sirio y de la posición de la oposición. Dependerá de cuánto puedan negociar. Se puede hacer. Será una labor difícil".

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, fue quien confirmó que se había llegado al mismo.

Sin fuerza militar

Declaración del secretario general
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó enérgicamente el uso de armas químicas en Siria.

Lavrov dijo que el acuerdo no involucra su ejecución inmediata bajo el Capítulo Siete de la Carta de la ONU, que permite el uso de la fuerza militar.

Para eso haría falta una segunda resolución.

Sin embargo, un importante funcionario del Departamento de Estado describió el acuerdo como un "gran avance".

El funcionario -que hablaba bajo condición de anonimato- dijo que el documento "deja absolutamente en claro que si el régimen de Asad no cumple, habrá consecuencias".

Rusia propuso a Siria entregar sus armas químicas para impedir una acción militar estadounidense en represalia por un ataque con gas sarín en el área de Ghouta, en las afueras de Damasco, el 21 de agosto pasado.

Un informe de la ONU verificó que se había usado el gas nervioso, pero no estableció la responsabilidad del ataque.

Francia, Reino Unido y EE.UU. insisten que el informe les da la razón en el sentido de que sólo las fuerzas gubernamentales eran capaces de efectuar semejante ataque.

Rusia rechaza tal argumento. Lavrov indicó que su gobierno tiene "bases sólidas" para creer que el ataque fue una provocación de las fuerzas rebeldes.

El presidente Asad también dice que la culpa es de las fuerzas de oposición.

Más de 100.000 personas han muerto desde que se inició el levantamiento contra Asad en 2011.

Millones de sirios han huído del país, mayormente a naciones vecinas. Millones más han quedado desplazados internamente.

Lea también: acuerdo en Ginebra, ¿victoria para Siria?

Contenido relacionado