Siria: Bashar al Asad confirma que entregará las armas químicas

  • 12 septiembre 2013
Bashar al Asad
El presidente sirio dijo que la decisión era mérito de la intermediación rusa.

El presidente de Siria, Bashar al Asad, le dijo a una cadena de televisión rusa que aceptó entregar las armas químicas en respuesta a la propuesta de Moscú y no por las amenazas de Estados Unidos de una intervención militar.

En una entrevista concedida a Rossiya 24, el canal público de noticias, Asad dijo rotundamente: "Siria está poniendo sus armas químicas bajo el control internacional por Rusia. Las amenazas de Estados Unidos no influyeron en la decisión".

Assad dijo que la propuesta de Rusia "no fue unilateral". Y añadió: "Siria aceptará si Estados Unidos detiene las amenazas militares y si otros países que suministran armas químicas a los rebeldes acatan el acuerdo".

Esta tarde se lleva a cabo una reunión en la ciudad de Ginebra, Suiza, entre el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, para discutir los términos de un plan propuesto a fin de poner las armas químicas de Siria bajo control internacional.

Antes de comenzar la reunión, Lavrov y Kerry dijeron que esperan que el plan logre impedir una acción militar contra Siria.

¿Oportunidad para la paz?

En una rueda de prensa ofrecida antes del encuentro, Kerry subrayó que el mundo está monitoreando la verdadera disposición del gobierno sirio de renunciar a las armas químicas y dijo que las palabras de las autoridades sirias no bastan por sí solas.

Por su parte, el canciller ruso, Lavrov, afirmó que hay que alejarse de cualquier paso que conduzca a una confrontación militar y añadió que la resolución del asunto de las armas químicas haría innecesario un ataque militar por parte de Estados Unidos.

Previamente, Lavrov esbozó las tres fases principales de la propuesta de Moscú:

  • Siria se adherirá a la Convención sobre Armas Químicas, que prohíbe la producción y uso de dichas armas.</p>
  • Siria revelará dónde almacena sus armas químicas y dará detalles de su programa.</p>
  • Los expertos decidirán qué medidas específicas se deben adoptar.
John Kerry y Sergei Lavrov
Kerry y Lavrov se encuentran reunidos en Ginebra, discutiendo el plan propuesto por Rusia.

"Estoy seguro de que hay una oportunidad para la paz en Siria. No podemos dejarla escapar", dijo el canciller ruso.

Asad manifestó durante la entrevista que Siria estaba lista para enviar la documentación necesaria a Naciones Unidas como parte del proceso para firmar la Convención sobre Armas Químicas.

Más tarde, la propia Naciones Unidas confirmó que ha recibido la carta formal del gobierno sirio en la que expone su intención de unirse al tratado internacional. Siria es uno de los cinco países que no lo ha firmado todavía.

Recelo ante la propuesta

Las potencias occidentales y la oposición siria permanecen escépticas respecto a la voluntad del presidente Asad de renunciar a su arsenal químico.

Las autoridades estadounidenses calificaron la iniciativa rusa como "factible pero difícil" y subrayaron que las conversaciones con los rusos son exploratorias, para "ver si hay realidad en la propuesta o no".

El canciller británico, William Hague, enfatizó que el plan ruso "debe ser tratado con mucha cautela".

Y los expertos han hecho notar las dificultades de realizar este proceso en una zona de guerra.

Por su parte, los rebeldes mostraron su negativa a colaborar. El general Salim Idriss, del Ejército Libre Sirio, declaró que rechazaba el plan categóricamente e insistió en que lo más importante era castigar a los responsables del supuesto ataque con armas químicas.

Si las conversaciones diplomáticas tienen éxito, Estados Unidos espera que el proceso de desarme sea acordado bajo una resolución de Naciones Unidas.

No obstante, Rusia considera inaceptable cualquier resolución respaldada por la fuerza militar, o una resolución que culpe al gobierno sirio por los ataques químicos.

Moscú ya se opuso a un proyecto de resolución que habría llevado a la aplicación del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, la cual tendría el efecto de autorizar el uso de la fuerza en caso de que Siria incumpla sus obligaciones.

Rusia, apoyada por China, ha bloqueado tres proyectos de resolución anteriores que condenaban al gobierno de Asad.

Más de 100.000 personas han muerto desde que el levantamiento contra el presidente Asad comenzó en 2011.

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