Siria: desafiante, al Asad denuncia "ataque terrorista"

  • 6 enero 2013
Al Asad
El presidente sirio se dirigió a una audiencia de simpatizantes.

El presidente sirio, Bashar al Asad, pronunció un discurso poco común en el que describió a sus oponentes como "enemigos de Dios y títeres de Occidente".

El mandatario lamentó el sufrimiento de la población en la guerra civil y dijo que una "nube negra" de dolor cubre cada esquina del país.

Al Asad también estableció un plan que contempla una conferencia de diálogo nacional y un referéndum sobre una constitución.

Sin embargo, como explica la analista de temas internacionales de la BBC Lyse Doucet, hay tanta desconfianza y hostilidad entre los dos bandos que es difícil que el discurso suponga algún avance ya que la oposición dijo varias veces que no quiere dialogar con al Asad.

Naciones Unidas estima que más de 60.000 personas han muerto hasta ahora en Siria desde que comenzaron las revueltas en marzo de 2011.

"No hay lugar para la alegría"

El discurso fue el primer discurso público de al Asad desde junio.

El mandatario criticó con dureza a la oposición siria. Dijo que son marionetas fabricadas por Occidente, y dijo que Siria quiere negociar "con los amos, no con los siervos".

También dijo que Siria no había rechazado movimientos diplomáticos, pero insistió en que no negociaría con personas con ideas "terroristas".

"Hay quienes tratan de dividir a Siria y debilitarla. Pero Siria es más fuerte, y seguirá siendo soberana, y esto es lo que molesta a Occidente".

Su discurso fue interrumpido varias veces con aplausos y cánticos de sus seguidores en el teatro de la ópera en el centro de Damasco, y al final fue rodeado en el escenario.

Al Asad dijo que la insurgencia en su contra no es una revolución.

"Eso requeriría pensadoresque se basasen en una idea", dijo. "Se necesita liderazgo. ¿Quién es el líder de esta revolución?"

El presidente acusó a los rebeldes de robarle trigo a la gente, de privar a los niños de ir a la escuela y de cortar la electricidad y los insumos médicos.

Él dijo: "El sufrimiento en la tierra siria es abrumador. No hay lugar para la alegría mientras la seguridad y la estabilidad estén ausentes en las calles de nuestro país".

Al Asad les pidió a todos los ciudadanos que defiendan el país de acuerdo con sus posibilidades.

"Ahora estamos en un estado de guerra en todo el sentido de la palabra. Esta guerra ataca a Siria con un puñado de sirios y muchos extranjeros. Así, esta es una guerra para defender la nación.

"La nación es para todos y todos tenemos que protegerla", dijo.

Asad estableció una serie de pasos que dijo serían una solución a la crisis:

• Que las potencias externas dejen de armar a lo que calificó como "grupos terroristas".

• El ejército entonces detendría las operaciones militares, aunque se reserva el derecho a defender los intereses del Estado.

• Luego, el gobierno se pondría en contacto con lo que él llamó " individuos y partidos políticos sirios" para participar en una conferencia de diálogo nacional.

• La conferencia tratará de establecer una constitución nacional que se someterá a un referéndum, lo que conduciría a unas elecciones parlamentarias y un nuevo gobierno.

James Reynolds, analista de la BBC, dice es poco probable que las últimas palabras del presidente convenzan a nadie en la oposición de que está dispuesto a discutir una transición viable.

Avances rebeldes

El de este sábado fue su primer discurso con público desde junio del año pasado, y su primera intervención pública desde una entrevista emitida en la televisión rusa en noviembre. En esa entrevist, aseguró que "iba a vivir y morir en Siria".

Siria
La ONU estima que unas 60.000 personas murieron desde marzo de 2011.

Desde entonces, las fuerzas de oposición han logrado el control de grandes extensiones de territorio en el norte de Siria, y han formado un consejo de liderazgo más inclusivo que ha sido reconocido por Estados Unidos y la Unión Europea.

Pero los esfuerzos de los insurgentes por ganar terreno en los alrededores de grandes ciudades como Damasco han encontrado una fuerte resistencia y ataques aéreos cada vez más letales.

El sábado, el grupo activista Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Reino Unido, informó que hubo una lucha feroz en Harasta y Daraya, suburbios de Damasco.

Los intentos diplomáticos para poner fin al conflicto en Siria han fracasado hasta ahora.

Naciones Unidas y la Liga Árabe enviaron al diplomático Lakhdar Brahimi para que ponga en práctica un plan aprobado en una conferencia internacional en junio que crearía un gobierno de transición.

Pero el plan no deja claro cuál es el rol de Bashar al Asad. La oposición siria ha insistido en que Assad debe dimitir para que el conflicto termine.