
La tormenta puede ser muy peligrosa.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó una conferencia telefónica con funcionarios de seguridad nacional para discutir cómo prepararse para una gran tormenta -llamada "Frankentormenta" o Frankenstorm- que puede golpear la costa este de Estados Unidos durante esta semana, en un punto crucial de la campaña presidencial.
Los meteorólogos esperan que el huracán Sandy se convierta en una "supertormenta" con fuertes vientos, además de tormentas y nieve, a medida que se une a otros dos sistemas climáticos que viajan hacia América del Norte.
Más de 40 personas murieron cuando el huracán pasó por el Caribe, y una serie de estados en Estados Unidos -incluyendo Nueva York y Pensilvania- declararon el estado de emergencia y les pidieron a sus residentes que compren comida y agua de sobra.
Obama y su rival republicano a la presidencia, Mitt Romney, ajustaron sus horarios de campaña para adaptarse a la tormenta, pero han continuado con sus esfuerzos para ganar los votos necesarios en los estados péndulo.
Las encuestas de opinión sugieren que la campaña está muy cerrada.
El huracán podría golpear la costa este de Estados Unidos el lunes o el martes.
La "Frankentormenta" es como los meteorólogos han bautizado a la fusión de tres grandes sistemas meteorológicos: el huracán Sandy, una tormenta invernal que cruza EE.UU. y un frente frío que llega de Canadá.



