Lirak Bejko, quien fue preso político en Albania, se roció el cuerpo con gasolina y se prendió fuego para protestar por los retrasos del gobierno en el pago de indemnizaciones a víctimas del régimen comunista.
Los médicos informaron que Bejko sufrió quemaduras en cerca del 50% de su cuerpo.
Bejko es uno de los veinte antiguos presos políticos que están en huelga de hambre desde hace 19 días y el segundo en prenderse fuego.
Skender Tufa, portavoz de los manifestantes, afirmó que "este tipo de acciones responden al desespero" y describió a los protagonistas de la protesta como "un grupo de cuerpos andantes, carentes de dignidad".
Los manifestantes exigen la indemnización de US$18,6 por día de encierro que aprobó el parlamento albanés en 2007 para quienes pasaron por las cárceles del régimen comunista (1944-1991).













