
En la protesta en el noreste de Guatemala perdieron la vida 8 indígenas.
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, aseguró que está dispuesto a acatar el resultado de las investigaciones que realizan las autoridades para esclarecer la muerte violenta de ocho indígenas durante una protesta en el noroeste del país el pasado jueves.
Los siete militares que fueron puestos a disposición de la Justicia el pasado viernes, admitieron haber disparado al aire y en defensa propia, pero "esa es la versión que dan los soldados que estaban allí, es una versión que se tiene que investigar si es cierto o no", añadió el mandatario.
Según las primeras investigaciones, un policía privado, que está detenido, habría disparado sobre la muchedumbre durante los incidentes, en el que también resultaron heridos más de una treintena de personas, entre ellos varios soldados.
La multitudinaria marcha, que bloqueaba segmentos de la autopista, se había convocado en protesta por el aumento en los precios de la electricidad en el departamento de Totonicapán.












