
Unos 1.500 policías federales han salido a las calles del estado de Coahuila, en el norte de México, para resguardar la seguridad tras el asesinato esta semana del hijo de Humberto Moreira, exgobernador de ese estado y expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
José Eduardo Moreira era miembro de una de las familias más conocidas de este partido político, cuyo candidato Enrique Peña Nieto resultó electo como nuevo presidente del país en las elecciones celebradas recientemente.
El fiscal general del país dijo que siete policías locales estaban siendo investigados por su presunta implicación en la muerte de Moreira.
El estado de Coahuila es considerado actualmente el bastión principal del Cartel de Los Zetas.













