La policía de Brasil busca a los autores de la muerte de quien fuera jefe de uno de los llamados escuadrones de la muerte en Sao Paulo, quien fue abatido a tiros un mes después de cumplir una larga condena en prisión.
Florisvaldo de Oliveira, un antiguo policía brasileño, estuvo en la cárcel cerca de 30 años por matar al menos a 50 personas, así como por numerosos casos de extorsión.
De Oliveira fue muerto de varios disparos en una emboscada cuando viajaba con su familia en el auto de vuelta de la iglesia el miércoles por la noche.
Durante su estancia en prisión, Florisvaldo de Oliveira se convirtió en pastor de una iglesia evangélica.











