Las Fuerzas Armadas de México detuvieron a 35 agentes de policía acusados de tener vínculos con uno de los carteles de la droga más poderoso del país, Los Zetas.
Los oficiales fueron arrestados en operaciones en los estados de San Luis Potosí y Veracruz, donde un constante enfrentamiento entre Los Zetas y organizaciones criminales rivales ha dado lugar a algunas de las mayores masacres en México en los últimos años.
Funcionarios policiales mexicanos a menudo son acusados de corrupción y de colaborar con los carteles de la droga.



