Observadores electorales internacionales criticaron las elecciones parlamentarias del domingo en Bielorrusia al considerar que no fueron justas ni imparciales.
El coordinador especial de los observadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), Matteo Mecacci, dijo que la votación en la que los partidos oficialistas ganaron todos los escaños en el Parlamento no fue competitiva en ninguna instancia.
"Los líderes políticos que podían haber jugado un papel importante en estas elecciones o estaban en la cárcel o se les privó del derecho a postular sus candidaturas", señaló la OSCE en su informe.
Figuras de la oposición, la mayoría de las cuales boicotearon los comicios, calificaron de fraudulentas las cifras oficiales del 75% de participación y señalaron que es una manera de asegurar que el Parlamento apruebe las políticas de Lukashenko.
Bielorrusia no ha tenido un solo miembro de oposición en el Parlamento desde 2004.
Observadores de la Comunidad de Estados Independientes, en representación de los expaíses soviéticos, aseguraron que las elecciones fueron justas y transparentes.
Y la comisión electoral acusó a los partidos de oposición de ser ellos mismos los culpables de su mal desempeño electoral.
El presidente Lukashenko, quien ha gobernado el país desde 1994, fue reelegido para un cuarto periodo en 2010 después de que manifestaciones fueron reprimidas violentamente y muchos líderes de la oposición fueron encarcelados.











