
Una votante en Minsk tras ejercer su derecho al voto.
La población en Bielorrusia ha acudido a la urnas para elegir un nuevo parlamento.
Los dos principales partidos de la oposición boicotearon el proceso electoral por considerar que, bajo el gobierno del presidente Alexander Lukashenko, no se llevaría a cabo de forma libre y limpia.
Las autoridades informaron que la participación de los electores alcanzó cerca de 60%, aunque un periodista de la BBC en la capital, Minsk, indicó que los centros electorales que visitó se veían más bien tranquilos.
La oposición en el país que formó parte de la Unión Soviética ha expresado su preocupación por un potencial fradue.
Lukashenko, quien ha gobernado el país desde 1994, fue reelegido para un cuarto periodo en 2010 después de que unas manifestaciones fueron reprimidas violentamente y muchos líderes de la oposición fueron encarcelados.
La represión fue rechazada por Naciones Unidas y generó sanciones de la Unión Europea.












