
Decenas de personas se concentraron afuera de la embajada de EE.UU. en El Cairo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le pidió vía telefónica a los presidentes de Libia y Egipto que trabajen junto a su país para proteger su personal diplomático, tras el ataque perpetrado en la ciudad libia de Bengasi en el que murió el embajador de Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens.
La Casa Blanca señaló que el presidente libio, Mohamed Magariaf, dijo que ellos cooperarán para llevar a los atacantes ante la justicia.
Funcionarios estadounidenses describieron el ataque como complejo y profesional y ha habido especulación de que grupos yihadistas podrían estar involucrados.
Estados Unidos ordenó el envío de dos buques de guerra a la costa libia y de 50 marines para reforzar la seguridad de su embajada en la capital libia, Trípoli.
Protestas pacíficas, así como también disturbios, se han desatado en países del norte de África tras la publicación de un tráiler publicado en YouTube sobre una película en la que se ofende al profeta Mahoma.
El consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi, en el este de Libia, fue atacado en la noche del martes con granadas y posteriormente fue incendiado.
clic Lea: EE.UU.: la incidencia de Libia y Egipto en la campaña











