
En su esperado discurso para anunciar su estrategia futura luego de la ratificación de Enrique Peña Nieto, del PRI, como presidente de México, el líder de izquierda Manuel López Obrador anunció que se separaba del movimiento que lo apoyó en las elecciones, para formar su propio partido político.
El Movimiento Progresista está conformado, entre otros, por el Partido Revolucionario Democrático, PRD, en el cual militó López Obrador durante 23 años, y el Partido del Trabajo, los principales grupos de izquierda de México.
Este anuncio, de hecho, provoca una división de la izquierda. Sin embargo, López Obrador aseguró que la separación era amigable.
El corresponsal de BBC Mundo en México, Juan Carlos Pérez Salazar, dijo que en un discurso de casi 40 minutos en la plaza de El Zócalo de la capital mexicana, López Obrador confirmó que no reconoce la presidencia de Peña Nieto e hizo de nuevo un llamado a la "desobediencia civil".
Durante el acto en El Zócalo se anunció que el Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, elegirá órganos de dirección en los estados, así como Consejo y al Comité Ejecutivo Nacional.
López Obrador dijo que se realizará una discusión para decidir si se conforma como partido político, algo que muchos analistas dan por descontado.













