El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, reiteró este sábado su buena voluntad de cara al inicio del proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, para que ésta sea "estable y duradera".
Por su parte, portavoces de las FARC aseguraron que los diálogos no se bloquearán por discrepancias iniciales como el cese el fuego.
Entre los numerosas diferencias con que las partes se sentarán a negociar está el debate del cese el fuego, que la guerrilla quiere decretar en octubre y el gobierno desea aplazar hasta el final de las negociaciones.
"Tenemos que continuar y yo les he dicho a estos individuos de las FARC que solamente el día en que cerremos el conflicto definitivamente nosotros cesaremos las operaciones militares", declaró el presidente.
Ante la posibilidad de que esa división de opiniones pudiera frenar los esfuerzos de paz en su inicio, el jefe guerrillero "Marco León Calarcá" zanjó los miedos con un mensaje tranquilizador.
La iniciativa de paz cuenta con el respaldo del 78% de los colombianos, según sugiere un sondeo del Centro Nacional de Consultoría que también refleja un repunte de la imagen del presidente Santos.











