El gobierno de Honduras firmó un acuerdo con inversionistas extranjeros para la construcción de una "ciudad privada" en su territorio, con sus propias leyes y sistema tributario.
El acuerdo marca el inicio de un controversial experimento, conocido como "ciudad modelo", y diseñado para promover el crecimiento económico en la nación centroamericana.
El gobierno dice que generará miles de empleos y creará un nuevo foco de desarrollo en Honduras.
Pero algunos grupos, entre ellos de comunidades indígenas, se oponen por temor a perder sus territorios.
El proyecto de "ciudad modelo" se inspira en las ideas del economista estadounidense Paul Rommer, quien sostiene que ciudades mejor diseñadas y gobernadas por mejores leyes pueden ayudar a transformar la economía de los países en desarrollo.
Se espera que los trabajos comiencen en las próximas tres semanas.













