
El gobierno de Turquía insistirá ante la Organización de Naciones Unidas el establecimiento de una zona de seguridad para los refugiados que escapan de la violencia política que sacude a la vecina Siria.
El canciller turco Ahmet Davutoglu informó que planteará el tema ante el Consejo de Seguridad este jueves, pese a que el gobierno de Siria la ha rechazado.
En Turquía hay unos 80.000 refugiados sirios y afirma que se está quedando sin espacio ni recursos para atenderlos, mientras el flujo de personas que escapa del conflicto sigue aumentando.
En una entrevista con un medio proclive a su gobierno, el presidente Bashar al Asad aseguró que la idea no era práctica ni realista.
En sus declaraciones Asad reconoció que su ejército no está aun cerca de ganar el conflicto con los rebeldes, de quienes dijo que están siendo reforzados por "enemigos" de su país.














