El Congreso argentino nacionalizó el miércoles la imprenta de papel moneda Compañía de Valores Sudamericana, que se encuentra en medio de una controversia en la que está involucrado el vicepresidente Amado Boudou.
La nacionalización fue propuesta por el gobierno con el argumento de que era necesario recuperar la competencia del Estado para acuñar moneda.
Si enmbargo, la medida ha recibido críticas de la oposición, porque la consideran una excusa para esconder supuestas irregularidades en la compra de la imprenta por socios privados tras su bancarrota.
La decisión de nacionalizar la imprenta se tomó al mismo tiempo que la Justicia investiga si Boudou, cuando era ministro de Economía -puesto que ocupó desde 2009 hasta el año pasado-, asistió a la imprenta para que saliera de la bancarrota para beneficiar a supuestos amigos y socios.
El vicepresidente no ha sido acusado por ningún delito, pero ha sido imputado por enriquecimiento ilícito, aunque él niega las acusaciones.
Boudou aseguró que su intención era que la compañía, que en aquel momento se llamaba Ciccone Calcográfica, no quebrara.











