Soldados mexicanos encontraron seis fosas clandestinas no muy profundas en estado de Michoacán, en el occidente de México.
Todavía no está claro cuántas personas pueden estar enterradas en las tumbas, pero los agentes dijeron que el número de huesos carbonizados sugieren al menos seis cuerpos.
Los soldados también encontraron dos improvisados hornos utilizados para quemar los cadáveres.
Las autoridades piensan que las víctimas pueden ser hombres de negocios locales.
Michoacán es el bastión de un cártel criminal que se hace llamar los Caballeros Templarios, que está involucrado en el tráfico de drogas y la extorsión.



