Miles de mineros en Sudáfrica vitorearon al exlíder de la rama juvenil del gobernante Congreso Nacional Africano, Julius Malema, cuando denunció a la policía por disparar a 34 mineros el jueves.
En un acto en el lugar del tiroteo, Malema se dirigió a la multitud diciendo no tener fe en el presidente Jacob Zuma y exigiendo su renuncia.
El portavoz presidencial, Mac Maharaj, dijo a la BBC que la investigación sobre el tiroteo debe examinar cómo inició la violencia en lo que era un conflicto laboral -otras diez personas, entre ellas dos agentes de policía, murieron a principios de semana.
El discurso de Malema llega en momentos en que las familias de los mineros fallecidos y heridos continúan buscando en hospitales y morgues alguna noticia de sus familiares.
Un portavoz de la policía dijo a la BBC que los detectives estaban trabajando con ejecutivos de la empresa minera para contactar a las familias interesadas.
El viernes el presidente Zuma prometió crear una comisión de investigación para aclarar lo ocurrido.












