Una flotilla japonesa abordada por 150 personas partió este sábado, a pesar a las objeciones de China, hacia el grupo de islas disputadas en el Mar Oriental de China.
Los japoneses quieren llevar a cabo un evento conmemorativo cerca de las islas, conocidas como Senkaku en Japón y Diaoyu en China, para recordar a las personas que murieron allí durante la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno japonés, quien controla las islas, no les ha dado permiso para desembarcar.
El viernes, Japón deportó a varios activistas chinos que habían navegado hasta allí.
Taiwán también reclama la soberanía sobre el territorio.











