Los clientes de una tienda por departamentos en Pensilvania, Estados Unidos, recibieron el susto de sus vidas cuando una osa pasó las puertas automáticas y comenzó a dar vueltas por los pasillos y entre las estanterías.
La osa, de sólo 57 kilos de peso, entró por las puertas automáticas del centro de compras Pittsburgh Mills.
"Pasó al lado de varias personas. Ni siquiera sabíamos que era una osa", le dijo a los medios locales Matt Marcinik, testigo de lo ocurrido.
La osa le gruñó a varios clientes y buscó salir, pero quedó atrapada entre puertas dobles.
Eventualmente recibió un dardo con tranquilizantes, y fue sacada del lugar por autoridades de vida silvestre.















